Uno de los partidos más esperados de los que llevamos de temporada tenía lugar el día de Navidad, y es que LeBron James volvía hoy por primera vez a Miami desde su marcha en verano a los Cleveland Cavaliers. Sin embargo, se trataba de un encuentro algo descafeinado por las numerosas bajas de ambos conjuntos (Chris Bosh o Anderson Varejao, por ejemplo), pero aún así todo el mundo quería ver de qué forma reaccionaba la afición a la vuelta de LeBron y sus Cavaliers, más en forma que los Heat en estos momentos.
Después del recibimiento de James, que suscitó más aplausos que pitidos, y de los múltiples abrazos con ex-compañeros como Haslem, Chalmers o Wade, empezó el partido. En el inicio no fue LeBron sino Irving el que llevó la batuta de los visitantes, pero los Heat actuaban como equipo y no solo mediante la calidad de Wade (que también), y obtenían así las primeras ventajas para ellos que rondaban los 5-7 puntos mediado el cuarto. Pese a ello, la igualdad fue la tónica dominante del primer período, el cual se acabó con un marcador de 27-30 favorable a los Heat. Como curiosidad, los Heat ofrecieron a LeBron James un vídeo tributo en el videomarcador durante el primer tiempo muerto del partido, que hizo salir al jugador al centro de la pista a saludar a los aficionados.
El inicio del segundo fue un descontrol lleno de contraataques y muy poca defensa, cosa que aprovecharon los Heat para irse de 10 en el marcador y forzar el tiempo muerto de David Blatt. A la vuelta el buen hacer de LeBron, Irving y compañía se contrarrestaba con unos Miami Heat bien plantados en su casa, por lo que las diferencias siguieron oscilando la docena de puntos en todo momento. Sin embargo, al final un par de buenas acciones de los locales permitieron ampliar ligeramente esa ventaja de la que ya disponían, marchándose a los vestuarios con un 49-62 en el luminoso.
Para ese momento Dwyane Wade ya llevaba 24 puntos, mientras que Luol Deng había anotado 13 y capturado 7 rebotes, además de una gran labor defensiva frente a LeBron. Los Cavs, por su parte, tenían como principales estiletes a Kyrie Irving con 17 puntos y al mencionado LeBron, con 15 puntos y 6 asistencias.
En la reanudación los Cavaliers salieron muy activos en ataque y redujeron rápidamente la diferencia por debajo de los 10 puntos, por lo que Spoelstra se vio obligado a parar el partido. En las filas de Miami las sombras de otra nefasta segunda parte como la que tuvieron ante los Sixers se cernía sobre el American Airlines Arena. Aguantaron bien a partir de entonces y la igualdad volvió a reinar en el parqué, por lo que las diferencias se mantuvieron en esos 7-10 puntos el resto del período e incluso fueron disminuyendo con el paso de los minutos. Wade estaba dando nuevamente un recital ofensivo, mientras que los Cavaliers defendían a duras penas y no reboteaban como se le presupone a un candidato al título, pero su calidad ofensiva es innegable y con ello les sobraba para mantenerse vivos en el partido. El resultado marcaba 74-77 al final del tercer cuarto, aún favorable a los locales. LeBron había tenido que marcharse al vestuario por unas molestias en la rodilla, pero volvió apenas un par de minutos después, por lo que se trató de una falsa alarma.
El cuarto período siguió la misma inercia ligeramente favorable a los visitantes, que incluso llegaron a ponerse por delante durante un momento. Sin embargo, los Heat lograron aguantar el golpe y reponerse, volviendo rápidamente a liderar la contienda y escaparse nuevamente a unos 5 puntos de distancia mediado el período. Esa ventaja ya no se les volvería a escapar a los locales, que pese a la mala segunda parte de Wade lograron gestionar sus recursos e imponerse a los Cavaliers por 91-101.
Gran parte de la culpa de esta victoria la tuvo Dwyane Wade con unos excelentes 31 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, pero Luol Deng también cuajó un gran partido con 25 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias. Por los Cavaliers, el Big Three hizo un buen encuentro con LeBron (30p-8a), Irving (25p) y Love (14p) a un nivel aceptable, pero nadie más les acompañó a excepción de Tristan Thompson (6p-9r) y no fue suficiente para llevarse la victoria de vuelta a Ohio.