En la noche del lunes al martes santo, y con el final de la regular season en el punto de mira, los Detroit Pistons, recibieron en el Palace de Auburn Hills, por tercera vez consecutiva, a un equipo al que debían ganar a toda costa, los Milwaukee Bucks, que vienen de hacer una temporada algo mediocre, a pesar de que al inicio de la misma se les ponía en lo más alto de las clasificaciones, con el recuperado Jabari Parker.
Al inicio del partido, y sobre todo en los primeros minutos del mismo, se pudo apreciar un juego bastante igualado por parte de ambos conjuntos, intercalando liderazgo en el marcador, pero ninguno podía despegarse del otro. Sin embargo, pasado el inicio del mismo, los Bucks se hacían dueños del partido, dejando secos a los Detroit Pistons tanto en defensa como en ataque, ya que al final del primer cuarto los visitantes vencían 17-30. Iniciado el segundo parcial, a pesar de que Milwaukee defendió esta ventaja por unos momentos, los Detroit Pistons entraron en racha y remontaron el horroroso parcial con el que se habían marchado al término del primer cuarto, llegando incluso a igualar el marcador, pero Milwaukee siguió llevando la batuta del partido y se marchó al descanso ganando 45-48.
En la segunda mitad del encuentro, se pudo apreciar cierta relajación ofensiva de ambos equipos, que, lejos de aprovechar el desacierto del otro, mantuvieron prácticamente intacta la diferencia en el marcador los seis primeros minutos de juego, aunque en el resto del parcial el juego distó de ser vistoso, Milwaukee supo efectuar una diferencia de 10 puntos que los locales «pedían a gritos», para finalizar el tercer cuarto 65-74.
En el cuarto final, a pesar de que el partido no se alejó de los parámetros normales impuestos por los Bucks, los Detroit Pistons seguían manteniéndose a menos de 10 puntos por debajo en el electrónico, por lo que cualquier relajación bien podía ser cara para los visitantes. Pasados más de ocho minutos de cuarto, las peores pesadillas se hicieron realidad para Jason Kidd; los Detroit Pistons acechaban peligrosamente en el marcador, y en el último minuto de juego, se situaban a 3 puntos de diferencia, que Reggie Jackson reduciría a uno. Tras unos fallidos tiros libres de Jerryd Bayless, el ‘matchball’ estaba en posesión de Detroit, que, tras un fallado triple de Caldwell-Pope, Drummond palmeó para ganar el partido, y llevar una muy sufrida victoria al casillero de los Detroit Pistons.
Entre los jugadores más destacados del partido, podemos nombrar a Khris Middleton, que anotó 27 puntos para los Milwaukee Bucks, y por parte de los Detroit Pistons, a Andre Drummond, que con 14 puntos y 16 rebotes, hizo la canasta ganadora. El próximo partido de ambos equipos se jugará el miércoles; Detroit recibirá a los Orlando Magic, mientras que los Bucks irán al Quicken Loans Arena, para jugar contra los Cleveland Cavaliers.