Esta noche los Milwaukee Bucks recibían en su casa, el BMO Harris Bradley Center, a la franquicia de Arizona, los Phoenix Suns. Unos Phoenix Suns que ha realizado uno de los movimientos más comentados del mercado, en el que se han movido jugadores en cierta medida claves. Ya que recibieron a Jared Sullinger a cambio de dejar marchar al alero defensivo, P.J. Tucker, el cual podría ser muy importante para los Raptors de cara a las finales de conferencia. En cambio los de Wisconsin llegan tras sufrir la lesión de Jabari Parker, la cual poco a poco asimilan.
Los de casa salieron con Matthew Dellavedova, Tony Snell, Khris Middleton, Giannis Antetokounmpo y Thon Maker, apostando por algo muy nuevo. Mientras que los Suns salieron con Eric Bledsoe, Devin Booker, T.J. Warren, Marquesse Chris y Alex Len, con una línea exterior potente.
El partido empezó muy equiparado, con muchas alternancias en el electrónico y una situación en la que fácilmente se llegaba al empate. Aunque al final acabó poco a poco decantándose por el equipo de Milwaukee, el cual con la «espenta» de su afición pudo gustarse más, pese a que luego se volvió a equiparar el encuentro. Con un triunfo rotundo del «small ball» y una defensa un poco más sería para estos, pese a acabar perdiendo el cuarto con un triple final de Jared Dudley, sellando el 23-21.
En el segundo cuarto, el banquillo del conjunto local como siempre fue una de sus mayores bazas, con la cual se situaba por delante de nuevo con una gran arrancada. Por primera vez en mucho tiempo los Bucks tenían iniciativa en el partido, pero como siempre tienen ya sus bajones por partido, del cual se aprovecharon T.J. Warren y compañía. Acabando la primera parte con su mayor ventaja en todo el partido 47-42.
En la segunda parte no cambió la dinámica de los anteriores cuartos, en los cuales, los Milwaukee Bucks empezaban ganando y acababan con un bajón en concentración. Pues este fue curioso, ya que tras un momento en el que parecía que se forjaba la remontada, no acabaron de consolidarla. Pero no se vinieron abajo y fueron pacientes, ya que tras unos minutos de dominio visitante, estos se lanzaron a por el partido remontando y acabando el cuarto 73-77.
El partido estaba muy emocionante para ser un domingo noche, con unos Phoenix Suns que con las ideas claras podían llevarse una victoria de una pista muy difícil. Sin embargo, no tuvieron la fortuna que necesitaban, ya que tenían delante a un rival sólido en el último cuarto, el cual no dio la mínima opción de remontada en diez minutos de cuarto, encontrándose por encima a falta de dos minutos 9 arriba. Pero el joven Marquesse Chris no se dio por vencido y a falta de diez segundos, se situó a un punto con dos tiros libres a favor, pero tras fallar los dos, Tony Snell anotó el triple de la victoria 96-100.