No corren buenos tiempos en Los Ángeles, el vecino rico de la ciudad de California está inmerso en un una crisis de juego y resultados.
La reconstrucción anunciada se ha quedado en un simple sueño, los fichajes no llegaron, los de púrpura y oro han pasado de coleccionar anillos a coleccionar decepciones. Tan solo Kobe Bryant es capaz de responder a la historia de la franquicia, pero está solo, muy solo. También es mala suerte que el hombre llamado a coger el testigo del escolta, Julius Randle, se lesionase a las primeras de cambio y sea baja, probablemente, hasta final de temporada. Si eres aficionado de Lakers, ten paciencia.
Solo han pasado cuatro partidos desde que los de California debutaran en la presente temporada, y el resultado está siendo devastador, cuatro derrotas y ninguna victoria en su casillero, y lo peor es que no parece que haya vuelta de hoja, al menos de momento. Realmente, seas o no aficionado de Lakers, duele ver a una franquicia con las cualidad de los angelinos abajo, pero todavía duele más ver a Kobe bregar solo y darse de bruces una y otra vez contra la pared.
Un dato desolador, la franquicia dirigida por Mith Kupchak atraviesa su peor inicio en la historia de Los Ángeles Lakers tal y como los conocemos a día de hoy, tan solo una vez empezaron peor, fue en 1957, los Minneapolis Lakers de aquel entonces tan solo lograron 19 victorias, siendo el peor equipo de aquel año. De hecho, una vez en LA, solo habían empezado con 3 derrotas seguidas en cuatro temporadas ¿Estamos ante los peores Lakers de la historia? en 78 partidos lo sabremos.
Las próximas cinco oportunidades que tienen los de púrpura y oro para poder anotarse su primera victoria son ante: Phoenix Suns, Charlotte Hornets, Memphis Grizzlies, New Orleans Pelicans y Golden State Warriors.
De momento hay que disfrutar de Kobe, de las pocas cosas que hacen que un partido de los angelinos pueda tener atractiva a día de hoy, único como siempre, legendario como de costumbre, con un carácter ganador innato y pocas veces visto en cualquier otro jugador que haya pisado una cancha de baloncesto en cualquier lugar del mundo. Si eres un Laker, aprovéchalo, disfruta de sus movimientos, de sus canastas, de su garra, de su grandeza, porque aunque pese, queda poco de él, y si no eres un Laker, también.