Los Pistons se enfrentaban contra los Pelicans en un partido que se preveía muy diferente de lo que después sucedió. Detroit venia de ganar 8 de sus últimos 9 partidos, y la racha no parecía que fuera a frenarse. Por su parte, los Pelicans perdían a Jrue Holiday para este partido y se veían forzados a utilizar a Evans en el puesto de base.
Durante el primer cuarto, los Pelicans plantearon un juego físico. La defensa de los de Louisiana no permitió al ataque de los Pistons lanzar en situaciones cómodas, y eso se vio reflejado en la puntuación final del primer cuarto. Anthony Davis y Omer Asik empezaron plantando cara a la pintura de los de la Motown, pero poco a poco Detroit fue encontrando vías de escapatoria para poder burlar los esquemas de New Orleans. Monroe acabó el cuarto con 6 puntos y 6 rebotes, siendo el mejor de los Pistons. Por parte de los de Louisiana, la pintura se ocupó de distanciarse en el marcador con un gran trabajo en ambos sectores de la pista de Asik y Davis.
Durante el inicio del segundo cuarto, parecía que los Pistons empezaban a construir los cimientos de la remontada, pero lo que ocurrió fue justamente lo contrario. Un magnífico Jimmer Fredette encadenaba un par de jugadas de 2+1 que ponían a New Orleans con una barrera de diez puntos de distancia sobre los Pistons. La defensa se endureció con los suplentes, y el banquillo de los Pistons no supo reaccionar. El acierto exterior del perímetro de los Pelicans hizo que la distancia aumentara hasta los 20 puntos de diferencia.La entrada de Davis de nuevo en el partido no hizo más que empeorar la situación, pero la vuelta de Monroe a la pista produjo un intercambio de canastas que hizo aumentar el marcado de los Pistons. Pese a todo, los Pelicans secaron a los Pistons en la primera parte, dejándolos en tan solo 36 puntos y un triple anotado. Además, los Pelicans ganaban de calle la batalla por el rebote 24-10.
En la reanudación, todo siguió igual. Davis se paseaba por la zona, y tan solo breves destellos de Jennings y Singler hacían que los Pelicans no se fueran de 30 puntos. Drummond estaba totalmente anulado, y Monroe era el único que daba señales de vida en la pintura. El desacierto exterior continuaba, y las diferencias se situaban alrededor de los 20 puntos. Detroit estaba irreconocible, con un nulo acierto en el tiro e impresiciones que recordaban a la era de Smith. Van Gundy intentaba revertir la situación a base de tiempos muertos, pero nada parecía que provocara el efecto deseado. Una bandeja fácil fallada por Jennings provoco la ira del base que empezó a enchufar tiros libres y triples como si la frustración acumulada se hubiese apoderado de él. La salida de Joel Anthony benefició enormemente al equipo, ya que el pívot intimidó desde el minuto uno. Pese a todo, los Pelicans seguian a 18 puntos als final del cuarto.
El cuarto cuarto empezó con un ritmo diferente. Los Pistons parecían decididos a remontar el partido, y consiguieron bajar hasta los 15 puntos de desventaja, mejorando notablemente su juego. La defensa se endureció y Detroit consiguió que New Orleans no anotara. Pero la constancia es la clave de cualquier remontada, y Detroit no la tuvo. Un par de malos tiros de Tolliver ponían de nuevo a los Pelicans en la órbita de los 20 puntos. Detroit ya no tuvo oportunidad de sorprender y los Pelicans se llevaron la victoria. Sorprende la facilidad reboteadora que New Orleans ha tenido ante los Pistons, y la dura defensa que ha mostrado, haciendo que la principal arma de los Pistons, el triple, fuera completamente estéril.
Por parte de los Pistons, el mejor jugador fue Greg Monroe, que mantuvo al equipo con una mínima opción de reengancharse cuando estuvo en pista. El ala pivot anotó 16 puntos y recogió 8 rebotes. Otros jugadores destacados fueron Brandon Jennings con 19 puntos, Jodie Meeks con 11 y DJ Augustin con 13.
Los Pelicans tuvieron en Anthony Davis la referencia del equipo en ataque y defensa. El ala pívot anotó, reboteó y taponó haciéndo del partido de anoche uno de los más completos. El jugador terminó con 27 puntos y 10 rebotes. Tyreke Evans se supo maneja en la posición de base, que ya ejercía en Sacramento, y estuvo cerca de la triple figura. Hizo 18 puntos, 8 rebotes y 9 asistencias. Ryan Anderson fue el mejor saliendo desde el banquillo con 17 puntos.
Los Pistons perdieron claramente un partido que se disputó en un pabellón medio vacío, ya que de las 21000 personas que caben, tan solo 12000 decidieron acudir ayer a apoyar al equipo. El próximo partido de los Pistons será el viernes en Indiana. Por su parte, los Pelicans jugarán en Philadelphia el viernes también.