
La opinión de los redactores de DTownBasket demuestra exactamente la dificultad de catalogar el nivel de la franquicia tejana. Bastante oscilación de récord pero con una idea común: Estarán más o menos cerca del 50% de victorias y no será una temporada sencilla para los fans de los Mavericks.
Guillem Carbonell: 44 victorias y 38 derrotas
Está claro que DeAndre Jordan nos ha perjudicado a base de bien, por decirlo suavemente, y que con él no se estaría hablando de si los Mavs entran o no a Playoffs. Pero aún así, desde mi punto de vista, si los parches —Pachulia, Dalembert y McGee— rinden a un buen nivel, y a falta de saber qué pasa con Sanders, nos veo con bastantes números para hacernos con la última plaza que da acceso a la postemporada.
Obviamente, para que se dé este récord, se tiene que ver la mejor versión de los Mavs. En definitiva, un Deron que haga un gran año y que Matthews y Parsons, libres de lesiones, den un paso adelante y demuestren que valen lo que se les paga. Sin descartar tampoco la posiblidad de que Cuban y Donnie hagan un traspaso o fichen un agente libre a media temporada que refuerce nuestro punto débil, el banquillo.
Carlos López: 35 victorias y 47 derrotas
Los Dallas Mavericks encaran la temporada 2015-16 repletos de caras nuevas. Un proyecto cuya cara principal ha sido (y seguirá siéndolo hasta su retirada) un Dirk Nowitzki que afronta la etapa final de su carrera, con un bajón en su rendimiento y con dudas sobre su capacidad para ser el líder un año más de unos Mavericks que no parecen tener claro qué jugador será su faro en el medio plazo.
Tras un verano marcado por la frustración de lo que pudo ser y no fue, (DeAndre Jordan) y con la salida de Tyson Chandler de la plantilla para tratar de hacer hueco al center de los Clippers, los Mavericks se han visto obligados a formar un núcleo interior de urgencias con Mejri, Pachulia, McGee y Dalembert; jugadores con más visos de ser ex jugadores que jugadores que realmente puedan contribuir a una temporada pacífica de la franquicia.
Los Mavericks en la actualidad son un mar de dudas, ya no solo por lo débil de su juego interior, sino porque desde la grada y los despachos no se sabe qué esperar de jugadores con roles clave en el equipo: ¿Será capaz Wesley Matthews de recuperar su nivel tras una grave lesión en el tendón de Aquiles? ¿Se verá la versión del Deron Williams del buyout —ganado a pulso— de los Nets o la del Williams que se ganó el derecho a ser considerado uno de los mejores bases de la competición que disfrutaron en Utah? Y por último, y no por ello menos importante: ¿Es Chandler Parsons un jugador sobre el que construir un equipo de futuro?
Esta temporada los Playoffs están lejos del alcance de los texanos. Seguramente queden últimos de la Southwest division y entre el puesto décimo y duodécimo de la conferencia, consiguiendo un balance negativo. Se avecinan tiempos duros para los seguidores de los Mavs.
Pedro Alonso: 35 victorias y 47 derrotas
Bajo mi modesta opinión de la temporada 15-16 de los Mavs es muy pesimista. Pienso que terminará irremediablemente con récord negativo, no clasificándose para playoffs. Viendo la plantilla, es extensa en número pero escasa en calidad, con nombres importantes en la NBA pero que ya pasaron sus mejores tiempos (Williams, Nowitzki, Dalembert, Felton…). Las nuevas incorporaciones no ilusionan lo más mínimo, siendo Matthews el único que motiva algo de esperanza pero que, a su vez, nos llena de dudas por su nuevo rol de estrella al haber firmado un contratazo multimillonario. También va a influir el tiempo de regreso de todos los lesionados y en qué condiciones volverán, que además coincide con los que tienen que tirar del equipo: El citado Matthews y Parsons. Cuando esté la plantilla al completo el quinteto suena bien; pero el banquillo deja mucho que desear, esperando que el rookie Justin Anderson empiece a aportar desde un principio y que Parsons dé un paso adelante y releve en protagonismo al alemán para poder ilusionarnos, porque preveo un año duro para los seguidores de los Mavs.