El partido comenzó parejo, igual a igual, con un arranque un poco pobre para ambos equipos con apenas 4 puntos entre ambos equipos (Lakers 1-3 Warriors). Y lo llevaron parejo hasta que quedaran aproximadamente 4 minutos que fue ahí donde Lakers tuvo una sequía de 0 puntos en +2 minutos y Warriors sacó una ventaja inicial de 10 puntos, donde lo único que tuvo que seguir haciendo es mantenerla y alargarla, jugando como saben. Ambos equipos estuvieron bastante erráticos este cuarto y los Splash Brothers con apenas 1-7 de campo, terminando así Lakers 11-30 Warriors.
El cuarto se definió por unos detalles, algunos rebotes largos y nuestra muy corta efectividad. Debemos mejorar en los rebotes si queremos volver a ponernos en partido. -Byron Scott al final del primer cuarto.
El segundo cuarto, ya con Golden State arriba 19 puntos, comenzó seco para ambos equipos y con un Kobe con 0-5 en tiros de campo (Lo cual no os parecerá importante cuando veáis sus tiros al final del encuentro). Warriors siguió alargando de a poco su ventaja, aprovechando la horrorosa defensa de Lakers a jugadores sin balón con un juego de equipo magistral donde se destacan sus 13 asistencias en 15 minutos de partido contra unas pobres y alarmantes 1 asistencia de Lakers. Luego despertó Lakers con 8 puntos rápidos de Lou Williams, aunque Warriors terminó el cuarto relajado y Lakers intentando alcanzarlos para terminar 16 abajo, pero ganando el cuarto 27-24. Destacan los malos porcentajes de Lakers en tiros de campo de apenas 25%.
Luego del medio tiempo, la cosa ya parecía que necesitara un milagro para que cambie, Golden State siguió relajado pero aún así Lakers no pudo reducir la diferencia, tanto así que entre la desconcentración, falta de motivación y de actitud por parte de los jugadores Laker, Warriors podía hacer con ellos lo que quisiera, tan así que en modo relax pudieron alargar su diferencia a 23 puntos, aunque ya llegando al final del cuarto pudieron sacar 30 y sentenciar la historia.
Tranquilamente el partido podría haber acabado aquí, pero el cuarto cuarto se tuvo que jugar, aunque solo lo jugaron suplentes en ambos equipos y dieron lugar a jugadores que no pertenecen a la rotación, el marcador no se inclinó para ningún lado drásticamente y terminaron ganando por 34 puntos, Lakers 77-111 Warriors, y los Warriors acudiendo a su cita con la historia.
En conclusión se esperaba más de Lakers, se esperaba que Kobe diese la cara aunque mucho mas no se le puede pedir, en Golden State estarán felices con el resultado pero más aún felices por ser el equipo con mejor arranque de temporada en la historia de la NBA, con este 16-0. Desde aquí le mandamos una pronta recuperación a Steve Kerr y felicidades al equipo que se le ve tan feliz jugando juntos que parece que lo hiciesen toda su vida.