La campaña actual de Orlando Magic y sobre todo el juego mostrado significa una gran mejora en comparación a la última temporada, pero el récord 6-8 no gusta al entrenador Scott Skiles, el cual justifica eso a la falta de consistencia y regularidad a lo largo de los partidos.
El último encuentro, con derrota de visita ante Cleveland Cavaliers, fue suficiente para la paciencia de Skiles y anunció que realizará cambios en la alineación titular de cara a los próximos compromisos del equipo (esta noche se enfrentan a los New York Knicks) para dar un cambio de timón y encontrar el juego sostenible que desea:
«Es hora de cambiar la alineación. Es la realidad que vamos a tener que enfrentar aquí y en las próximas 48 horas antes de jugar otra vez. Esta formación ya ha sido demasiado y tenemos que ver si podemos encontrar alguna otra que funcione»
Estas fueron las palabras vertidas a la prensa de parte del entrenador que a su vez aclaró que considerará todas las opciones a la hora de lo cambios a realizar. Tengamos en cuenta que Orlando no presentaba un quinteto titular fijo a la hora de iniciar la temporada, las dudas surgían sobre que posición ocuparía Tobias Harris, si Aaron Gordon lograría consolidarse y aprender los conceptos defensivos que le faltaban o si Hezonja cumpliría las expectativas de gran tirador con la cual llegó a la Liga. Harris está teniendo un buena temporada como Ala Pivot, pero Gordon y Hezonja aun presentan irregularidades en sus rendimientos. Sin embargo, los planes quizás se hayan trastocado con el alto nivel demostrado por Evan Fournier, que en principio no estaba pensado como titular pero sus números demuestran ser el mejor del equipo.
Se cree que los intocables en la alineación son el backcourt Elfrid Payton-Victor Oladipo, en tanto que Harris ocuparía su lugar tanto sea jugando en posición de 3 o de 4, no así estaría asegurado la titularidad de Vucevic o el mismo Fournier. Estos cinco jugadores a nivel individual son los mejores del equipo, pero en su conjunto su eficiencia no está siendo para nada buena con una calificación de 94,7 en ofensiva y 11,2 en defensiva.
Skiles ya demostró no casarse con nadie, sentado varios minutos en el banco a Vucevic y Oladipo, por lo que se cree que hará todas las rotaciones que sean necesarias hasta encontrar ese juego sostenible que tanto pregona.