Día de SuperBowl, pero también día de NBA con algunos partidos interesantes y a muy buena hora, para dar luego paso al acontecimiento de la Final de la NFL. Uno de esos encuentros era el Miami Heat – Los Angeles Clippers, con los californianos visitando Florida tras una inesperada derrota en el Staples contra los Timberwolves, y con los de Florida en medio de una muy buena racha con 6 victorias de los últimos 7 partidos. Duelo de aspirantes con grandes nombres y bonitos emparejamientos; como el de los titanes Whiteside y Jordan bajo el aro. Por tanto, mucho que demostrar en un encuentro importante para ambos equipos para no descolgarse de las posiciones privilegiadas en sus respectivas conferencias (antes del partido Miami era quinto a medio partido del tercer puesto en el Este; y LAC era cuarto y persigue a OKC por la tercera plaza, a 4 partidos de distancia).
El partido empezó con una imprecisión alarmante en ambos equipos (los Clippers llegaron a estar 2/17 en TC, por poner un ejemplo), lo que provocó un marcador paupérrimo y que solamente lo maquillaron medianamente de cara a los dos últimos minutos, cuando algunos de los suplentes hicieron acto de presencia y anotaron alguna que otra canasta. Los Heat tomaron la delantera bien temprano, y lideraron durante todo el cuarto para marcharse al final de este con un favorable 15-19. Como curiosidad, destacar que Spoelstra empezó ya en el final de este primer período a utilizar el Hack-a-Jordan, que falló sus 4 intentos de tiro libre.
El segundo cuarto mejoró lo visto hasta el momento, aunque no hacía falta mucho para ello. Ambos equipos salieron algo más entonados, y aunque tampoco era una fluidez ofensiva digna de destacar, por lo menos los porcentajes de tiro iban subiendo. Whiteside en una banda y Stephenson en la otra eran los líderes de sus respectivos equipos y la igualdad reinaba en el luminoso. Con la vuelta de los titulares, estos también parecieron engancharse del buen hacer de las segundas unidades y sobre todo Wade y CP3 empezaron a anotar en varias posesiones consecutivas. Al final de estos primeros 24 minutos, la diferencia era casi inexistente, con los Clippers marchándose a vestuarios con un solo punto de ventaja, 46-45.
Los visitantes habían acabado mejor la primera mitad y también empezaron mejor la segunda. Con CP3 ya ejerciendo del líder natural que es y Redick siendo una amenaza constante, los Clippers se marcharon hasta por una decena mediado el cuarto. D-Wade estaba forzando demasiados tiros y no le estaban saliendo nada bien las cosas. Viendo que el marcador podría escaparse para los Heat, Spo volvió a usar el Hack-a-Jordan como recurso. Pese a que el pívot estuvo horrible en los libres, los Heat no lo supieron aprovechar en el otro lado de la cancha y la diferencia apenas bajó un par de puntos para terminar 73-65 el cuarto.
El momento de Chris Bosh tenía que llegar en algún momento (1/12 en tiros hasta ese momento) y lo hizo en los primeros compases del cuarto definitivo. 5 puntos suyos, junto con un par de TL de Winslow, permitieron recortar diferencias para los Heat y, con el paso de los minutos, ponerse a solo 3 puntos de distancia. Pero Bosh no era la única estrella que quería hacerse notar en este último período. CP3 se puso en modo clutch cuando quedaban unos 3 minutos para terminar el partido y anotó dos triplazos consecutivos, más un alley-oop para Jordan, que distanciaron a los Clippers de nuevo. Dragić, sin embargo, tampoco se quedó atrás y anotó 5 puntos consecutivos para los Heat, dejando el marcador relativamente parejo con solo 7 puntos de distancia, pero ya era demasiado tarde. El reloj se estaba quedando sin tiempo y Miami no tuvo oportunidad de acercarse definitivamente y la victoria fue para los Clippers por 100-93.
Resumen estadístico:
- Los Angeles Clippers: Chris Paul 22p-7a, Jamal Crawford 20p, J.J. Redick 14p, DeAndre Jordan 9p-11r-3t (pero 3/14 en TL) y Wesley Johnson 10p-7r.
- Miami Heat: Goran Dragić 17p, Dwyane Wade 17p, Chris Bosh 17p, Luol Deng 15p-8r, Justise Winslow 10r y Hassan Whiteside 10p-10r (en 16 minutos).