Phoenix Suns visitaba anoche el Target Center, pabellón de Minnesota Timberwolves, en un encuentro entre dos equipos de la parte baja de la Conferencia Oeste (13º los locales y 14º los de Arizona), pero con un juego muy dinámico, rápido y ofensivo; hecho que hacía de este un partido bonito de ver, aunque sin mucho interés en cuanto a la clasificación general de la liga. Pero no solo eso, significaba también ver en directo a dos de las perlas que más rendimiento están dando a sus equipos en su primer año de profesionales y siendo además amigos de su época en la Universidad de Kentucky, Karl-Anthony Towns y Devin Booker; uno habiendo ganado todos los premios del mes en cuanto a rookies se refiere y el otro siendo el único que le ha llegado a toser y disputar alguno de esos galardones, pese a que haya quedado algo lejos por el espectacular rendimiento del número 1 del Draft.
Brandon Knight empezó totalmente On Fire el encuentro, anotando los 13 primeros del partido con 5 tiros sin fallo y 3 triples incluidos, pero los Wolves aguantaron el resultado gracias a un Ricky que pese a sufrir en defensa, estaba haciendo un buen trabajo en el apartado ofensivo. El buen ritmo anotador que se esperaba se cumplió desde el mismo salto inicial, y al final del primer cuarto el resultado ya era 37-40. El duelo Knight-Towns no había traído más que sonrisas y highlights al encuentro; el espectáculo que sustituía a la emoción, presión y tensión por la victoria.
La segunda unidad de los locales consiguió en el inicio del segundo periodo ampliar un poco más la ventaja gracias a un entonado Shabazz Muhammad en ataque y a Nemanja Bjelica en defensa; mientras que en los Suns en único acertado cara al aro era Ronnie Price. Con la vuelta de los titulares, sobre todo de la pareja exterior Knight-Booker, los Suns volvieron a acercarse en el luminoso; pero el buen hacer de Ricky, acompañado por la bestia que es Towns ya hoy en día, devolvieron la tranquilidad a los Timberwolves y estos alcanzaron la decena de ventaja. Cuando parecía que así se iba a llegar a la media parte, un parcial final de 11-3 para los de Earl Watson redujo las diferencias, aunque los Timberwovles se fueron a vestuarios todavía por delante, 61-66.
Los Wolves salieron mejor en el inicio de la segunda mitad y volvieron a marcharse a 13 puntos de diferencia tras solo dos minutos de juego, aumentándola a 16 mediado el cuarto (llegó a ser de 20). Brandon Knight y Devin Booker seguían anotando con fluidez e intentaban todo para reducir diferencias, pero no eran suficientes en ataque porque en defensa el equipo estaba siendo un coladero; con Ricky, Wiggins y Towns moviéndose a placer y anotando con facilidad. Así, los minutos se iban consumiendo y los Suns se iban poniendo más y más nerviosos, cometiendo errores en defensa que aprovechaba sobre todo Wiggins, yendo a la línea de libres cada dos por tres y engordando sus estadísticas rápidamente; y dejando una diferencia de 15 puntos al finalizar el período, 84-99.
La inercia favorable de los visitantes en el último par de minutos del cuarto anterior siguió en este, y en apenas 4 minutos pasaron del -15 a un -8 con una segunda unidad liderada por Mirza Teletović esta vez, muy enchufado en ataque. Ese -8 se había convertido en únicamente un -1 un par de minutos más tarde, dejando un partido totalmente nuevo y abierto de 6 minutos de duración; eso sí, con los Suns con mucha confianza y los Timberwolves sufriendo incluso para pasar de medio campo ante la presión a toda la cancha que había puesto en marcha Earl Watson – y con Price haciendo un trabajazo sobre Ricky, clave para esa remontada -. Aunque sea solo por una vez, Sam Mitchell hizo su trabajo y realizó los ajustes necesarios, entre los que se incluía situar a Wiggins para subir el balón y a Ricky abierto mover después la pelota con fluidez. Ricky se resarció de sus pérdidas de balón recientes ante Price con un triple y un robo de balón crucial a minuto y medio del final que puso un +5 para los Timberwolves. Con un minuto por jugar la distancia era de 3 puntos y tras un par de jugadas sin resultados positivos y 10 segundos para el final, Booker anotaba uno de los dos tiros libres. Tayshaun Prince también fallaba uno de los dos lanzamientos de la personal y con 8.2 segundos los de Arizona tenían una opción de 3 para empatar el encuentro. Lo intentó Teletović (como ya consiguiera, esa vez para ganar, en el enfrentamiento anterior entre estos dos equipos) pero falló; y Ricky no perdonó desde la personal y sentenció el encuentro, 116-121.
Resumen estadístico:
- Phoenix Suns: Brandon Knight (30p); Devin Booker (30p); Alex Len (14p-13r) y Ronnie Price (12p).
- Minnesota Timberwolves: Karl-Anthony Towns (27p-10r-5a); Andrew Wiggins (32p); Ricky Rubio (17p-7r-11a); Gorgui Dieng (11p-9r) y Zach LaVine (15p).
Desde la paliza recibida ante SAS estos wolves parecen otros, compiten todos los partidos e incluso alguna sorpresa como la de OKC y Washington. Este final de temporada da esperanza para la próxima temporada.
Totalmente de acuerdo; aunque en defensa siguen dejando mucho que desear y de hecho ayer mismo estuvieron apunto de dejar escapar 20 puntos de ventaja.
En ataque van muy sobrados o como mínimo lo pueden ir en próximos años. El reto está en mejorar (muchísimo) defensivamente de cara a la próxima temporada.
Gracias por tu comentario 😉
Alex G.