Siguiendo con el repaso minucioso a lo que ha dado de sí la plantilla de Colorado durante este año, viajamos 9000 km para conocer a Nikola Jokić, presente y sobre todo futuro de esta franquicia.
El serbio ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada, además de uno de los “robos” del Draft(puesto 41 en 2014, llegó un año más tarde a la NBA, tras coronarse MVP de la Liga Adriática). Nadie podía imaginar cuando llegó este chico delgado que se convertiría en una gran esperanza para estos Nuggets, ya que, sin duda, el proyecto se debe cimentar en los jóvenes, especialmente él y Emmanuel Mudiay.
A su llegada, nadie confiaba en que fuera a pelearle el puesto a Faried o a Nurkic, pero tras el mal juego mostrado por el estadounidense y las lesiones del bosnio, Jokić se abrió paso hacia la titularidad a base de calidad y sacrificio. Cierto es que le faltan kilos para poder competir físicamente con bestias como Andre Drummond o DeMarcus Cousins(salvo que acaben siendo compañeros), pero compensa esa falta de potencia con un IQ baloncestístico y una calidad más propias de un base, raras para un jugador de su tamaño, aunque sabemos que los jugadores europeos triunfan en la NBA gracias a su superioridad técnica.
En el apartado estadístico, no llega a los números de la bestia Karl-Anthony Towns, el probable ganador al premio Rookie del Año, pero mirando estadísticas avanzadas que tanto gustan a algunos, vemos que el impacto que ha tenido en las victorias y el nivel de incidencia es mayor en comparación al pívot de Timberwolves, lo único que la gente está demasiado “hypeada” con Towns como para prestar atención a otra estrella emergente de la liga, aunque Nikola ha conseguido que se fijen en él.
Ha terminado con 10 puntos, 2,4 asistencias, 7 rebotes, 1 robo y 0,6 tapones por partido, además de 1,3 pérdidas. A simple vista, no impresionan a nadie, pero los famosos “intangibles”y el jugar solo 21 minutos por partido las hacen más valiosas. Extrapolándolas a 36 minutos jugados, las estadísticas potenciales de Jokić se irían a 16,5 puntos, 11, 6 rebotes y 4 asistencias, lo cual sería muy notable para un “rookie”.
De hecho, si atendemos a la estadística del “+/- real”, que mide el impacto real de un jugador en la cancha basándose en el margen de puntos de su equipo, Jokić tiene 6,07, que se sitúa como la octava mejor de la liga, por delante de estrellas como Kevin Durant, Paul George o DeMarcus Cousins, lo que demuestra su buen hacer. En la estadística de PER, sobresale con un buen 21,5 (la media de la liga está en 15), cerca del 22,5 de Karl-Anthony Towns.
Sus porcentajes de tiro son buenos, con un 51,2% en TC, un 33,3% en T3, que para un rookie de 2,08 es bueno, y un 81% le hacen fiable también desde la personal. Cierto es que no ha asumido un gran volumen de tiros, pero lo hará cuando se desarrolle más, eso seguro
Pero no es solo esta capacidad anotadora la que tienen que vigilar sus rivales, ya que el serbio tiene una capacidad de inventar pases que ya quisieran muchos organizadores de juego de la liga. Midiendo lo que mide, esta visión de juego supone una amenaza constante y tiene un valor incalculable, ya que la defensa tiene que estar atenta a una finalización del propio Jokić, a un posible pase a un exterior abierto, o un corte por la línea de fondo, como le hemos visto hacer con Barton o Harris. Si sigue desarrollando esta cualidad, puede convertirse en un arma ofensiva muy versátil y temible.
Aunque muchas veces juegue de pívot, lo ideal sería que jugara de 4 con Nurkic de pívot, ya que el bosnio, aunque no tiene tanta calidad ofensiva, tiene un mejor físico que le ayuda a defender en la zona, ya que Jokić no es un gran defensor por su falta de músculo, aunque es verdad que es ágil para su tamaño, y, además Jusuf completa la tarea reboteadora, algo que Jokic también debe mejorar, aunque también tiene algo que ver con su falta de potencia física. Los dos se complementan y, aunque en la NBA actual no esté de moda jugar con dos interiores puros y muchos abogan por que Jokic juegue 20 minutos de 5 y unos 8 o 10 de 4, con los dos balcánicos en la pintura los Nuggets podrían tener una pareja interior dominante en ambos lados de la cancha para muchos años.
El mayor margen de mejora lo tiene en el apartado físico, como ya hemos mencionado. Se notan las carencias en varios apartados: a la hora de pelear por coger los rebotes, ya que es un jugador con capacidad para promediar doble-doble; a la hora de proteger el aro e intimidar más, ya que, si aumenta su envergadura y trabaja con Nurkic en los fundamentos defensivos, será un buen jugador en ambos lados de la cancha; no olvidar la defensa de perímetro, y más en esta época donde es normal que los hombres altos se alejen del aro con asiduidad. Por último, además de seguir mejorando su ya buena visión de juego y tiro de media y larga distancia, un aumento de masa muscular le permitiría atacar el aro con garantías y colocar mejores bloqueos para expertos en el pick&roll como Barton o Mudiay, ya que esta temporada se ha visto como jugadores aparentemente muy débiles y fáciles de bloquear, han escapado con facilidad por su falta de envergadura. Estamos seguros de que el serbio trabajará en ello en verano y conseguirá mejorar.
Su trabajo fue premiado siendo titular en el Rising Stars Challenge por delante de rivales como Capela o Dwight Powell, un partido en el que, debido a su espectacularidad y relajada forma de jugar, el serbio no pudo demostrar todas sus habilidades, ya que está hecho para otro tipo de jugador.
Es probable que la falta de minutos(recordemos, solo 21 por partido) y la gran temporada de KAT, la cual será con casi total seguridad merecedora indiscutible de ser el mejor novato de la temporada, hayan evitado que el serbio se cuele en las discusiones por este premio, ya que lo que cuentan son los números, aunque es obvio que, si sigue mejorando a este nivel, es probable que estemos ante un futuro All-Star, y quién sabe si algo más, atreviéndome a decir que su techo es mayor que el del otro “rookie” estrella de los Nuggets, que también ha cuajado una gran temporada.
Como resumen a esta temporada, solo puedo decir: будућност охрабрујући (futuro esperanzador).
Tanta calidad como Porzingis y con mucho mejor físico, como desarrolle su defensa este verano sera de los mejores interiores en la NBA.
Estoy de acuerdo. De hecho tiene una calidad y una visión que superan por mucho a la de Porzingis, en cuanto coja un poco de músculo dominará la liga.