Los Warriors estaban contra las cuerdas. Una sucesión de partidos «poco acertados» con malas actuaciones de sus hombres claves les hizo coquetear con una eliminación que pasaría por ser una sorpresa. A pesar de todo, los hombres de Steve Kerr siguen en desventaja en la eliminatoria, que marcha 3-2. Tras la victoria ayer en el Oracle, el conjunto de la Bahía de San Francisco salva el primer «match-ball» y sus aficionados siguen pensando que estar en las Finales de la NBA es posible. Uno que parece empeñado en conducir a sus compañeros a dicho envite por el título es Stephen Curry. El reelegido por unanimidad MVP de la temporada regular firmó anoche 31 puntos, con momentos estelares en los que tiró del carro.
Se dijo en la previa del choque que Curry seguía sin estar al 100%, y lo cierto es que se demostró sobre la pista. Incapaz en muchos momentos de escapar de sus defensores y crear esos espacios para sus tiros, optó por no obcecarse en el triple y decidió buscar penetraciones. Muchas de estas acciones se saldaron con «2+1» que hicieron al público californiano levantarse de sus asientos. Como cuchillo en la mantequilla, el base fue agresivo tanto en ataque como en defensa. Sin ir más lejos, un robo a Kevin Durant en una de las últimas acciones del partido y cuando más apretaba OKC, sirvió para poner la puntilla al partido en el contraataque.
Además de dar «una nueva oportunidad» a los Warriors con sus acciones, Steph anoche consiguió otro récord para su ya amplia colección. Con los 31 puntos conseguidos ya es el segundo máximo anotador de la historia de los Golden State Warriors, superando ayer mismo a una leyenda como Wilt Chamberlain. Los puntos acumulados de Curry suman 1263, por los 1246 que Chamberlain cosechó con la camiseta «dub». Curry ya enfila su ascensión hacia el primer puesto en esta clasificación, la cual encabeza el mítico Rick Barry con 1776.
Salvo imprevisto, el base no debería tener problemas para encabezar esta clasificación por muchos años. Además, a pesar de sus problemas físicos, parece empeñado en competir por devolver a su equipo a lo más alto. Curry todavía «no se quiere ir a casa».
Supera récords casi sin inmutarse si Curry sigue así puede crearse un gran nombre en la historia de la NBA, en la de los GSW ya lo tiene creado.