Aunque suene raro después de ver uno de los mejores inicios individuales en una temporada en toda la historia, Russell Westbrook ha bajado el pistón, o al menos es lo que parece. Esta frase no tiene intención de quitar mérito a las buenas actuaciones defensivas de Portland Trail Blazers y Utah Jazz, los verdugos de OKC Thunder en estas dos derrotas consecutivas que dejan un panorama asolado por las dudas.
Es posible que, después de 24 partidos jugando dos marchas por encima del resto de los mortales, y en dos partidos en los que se encontraba sin su compañero favorito en el “backcourt”, Victor Oladipo, Russell Westbrook haya decidido tomarse un descanso, aprovechando dos partidos en los que la defensa, en especial la ejercida por Utah Jazz, no le dejaba demostrar su estilo habitual.
Las estadísticas del base angelino en estos dos partidos distan mucho de las del resto de la temporada. Ha promediado 23’5 puntos (30’5), 5’5 asistencias (10’6), 6 rebotes (10’5) y 4 pérdidas (5’6) en 29 minutos (34’1), además de tener una efectividad de 31’8% en tiros de campo (42%). Las estadísticas entre paréntesis, que son las de toda la temporada, son abismalmente mejores que las de estos dos últimos encuentros.
Obviamente, sólo dos partidos malos no son indicativos de nada en el apartado individual, pero sí se ha demostrado que, en caso de que OKC no tenga enchufado a su mejor jugador, y además falte uno de los más importantes, como es Victor Oladipo, tiene muy difícil ganar contra equipos de la parte alta de la tabla. Ahora, aún no sabemos si con Oladipo o sin él, Russell Westbrook y sus compañeros tienen por delante seis partidos contra equipos que tienen peor récord que OKC Thunder en el momento de escribirse estas líneas: Phoenix Suns, Atlanta Hawks, New Orleans Pelicans, Boston Celtics, Minnesota Timberwolves y Miami Heat. Son equipos a los que se ha ganado ya esta temporada, y de esta racha de partidos, OKC debería salir con 4 o 5 victorias para considerarla satisfactoria. No sabemos cuándo volverá Vic, o si RW seguirá con una marcha menos, pero el resto de jugadores deben dar un paso adelante, y aprender a ganar sin la presencia de un semidiós en el campo.
Un aspecto importante del juego de OKC Thunder es la rapidez en el movimiento de balón. Russell Westbrook y su eléctrico juego permiten que ésto sea posible, y cuando no llega a su media de asistencias, que habitualmente también conllevan muchas pérdidas, el equipo sufre para crear ataques fluidos. Cuando Oladipo está en el campo, puede hacer de base con solvencia, organizando el juego como un base, ya que vino con experiencia de su época en Orlando Magic. Semaj Christon es un base muy tranquilo cuya principal función es organizar el juego, apostando por un ataque más estático y sin riesgos. Cuando vuelva Cameron Payne, su labor también será importante en los minutos en los que de descanso a Westbrook. También hemos visto bastantes destellos a la hora de pasar el balón por parte de Domantas Sabonis, algo propio de los interiores europeos, o Steven Adams, con lo cual, es otra opción interesante meter el balón hacia dentro y que los hombres altos intenten desempeñar una función que, pese a que no es la habitual, la pueden realizar de manera efectiva en momentos puntuales del encuentro.
En el apartado reboteador, OKC es uno de los equipos mejores cubiertos. Incluso en los partidos flojos, Russell Westbrook alcanza unos registros que igualan o superan a la mayoría de bases del resto de la liga. De hecho, es común ver durante los partidos que los interiores permiten a RW coger algún rebote que para ellos sería muy fácil, aunque es cierto que Westbrook aprovecha su velocidad y capacidad de salto para coger rebotes ofensivos de manera inesperada, algo difícil de sustituir.
En el apartado anotador, hay muchas opciones para cubrir partidos en los que Russell Westbrook esté tapado o directamente no esté, Dios no lo quiera. Lo primero es que el propio Russell vea que, si tiene un día malo, debe dejar más responsabilidad a sus compañeros. El propio Oladipo, en un día acertado, puede conseguir entre 20 y 30 puntos con cierta solvencia, por lo que es el principal recurso. Lo siguiente sería buscar a los interiores. El ataque de Steven Adams sigue mejorando, y le vemos intentar y conseguir anotar ganchos y bombitas que antes le quedaban lejos, además de ser un buen activo en la línea de tiros libres. Enes Kanter tiene un juego de pies de los mejores de la liga, y cada noche nos deja algún giro en el poste capaz de dejar sentado a cualquier interior, además de tener buena mano. Si Sabonis tuviera más fuerza, también podría aprovechar su calidad en el poste con más frecuencia. El tiro de larga distancia es un recurso que no es muy usado en OKC. Hay varios jugadores capaces de meter triples con cierta garantía, pero, exceptuando a Anthony Morrow, que tiene el problema de la irregularidad, nadie es tirador puro. Hemos visto buenas noches desde el perímetro de Morrow, Oladipo, Sabonis, Roberson (muy irregular también) o incluso Lauvergne, además de los destellos de mejora de Semaj Christon y Jerami Grant. Los que se suponían buenos tiradores, Kyle Singler y Álex Abrines, apenas pueden demostrarlo, además de demostrar una notoria inconsistencia. Es algo que debe mejorarse, y eso solo se mejora mediante horas de entrenamiento tirando miles de veces, aprendiendo de los entrenadores especializados y de expertos como Anthony Morrow. La mejora en los tiros libres también es un punto a tratar, ya que en los últimos partidos se han perdido muchos puntos por fallos en la línea de personal, algo imperdonable en un equipo que vive tanto del físico y los puntos en la pintura.
Aún no hemos visto lo que podría ser un partido sin Russell Westbrook, pero sí hemos visto a RW desenchufado y muy por debajo del nivel habitual, y, en esos casos, para ganar, haría falta defensa, una de las máximas del entrenador Billy Donovan, que salieran bien bastantes cosas de las mencionadas, y que el factor suerte estuviera de nuestro lado; cualquier cosa para demostrar a la NBA que la Westbrook-dependencia puede acabar si todos ponen de su parte.
Sin Russell Westbrook OKC sería un buen equipo, con muchos jóvenes y en fase de construcción, un poco como mis Nuggets; tendrías días buenos, otros menos buenos y algún día muy malo… Pero está RW, un jugador que él solito os hace subir un par de peldaños en los varios rankings. Ese tío es una máquina y hace la diferencia noche tras noche…
Y vosotros en Denver tenéis a Gallo que algunas noches os hace subir un peldaño y otras os hace tiraros por las escaleras…
Nosotros en Denver tenemos muchos buenos jugadores, y en los dos últimos partidos se ha visto lo que queremos ser el resto de la temporada: contra Portland fue Gallo, frente a NY fue Faried, igual mañana es Chandler, o Mudiay, o Murray, o Jokic… No tenemos un crack como RW que hace la diferencia, pues el #equipo es lo que tiene y puede hacer la diferencia 😉