Los Angeles Lakers siguen su sendero por el proceso de reconstrucción. Un camino largo y costoso que ha dejado a su paso la cabeza de Byron Scott. Tras las dos peores temporadas de la historia de los de oro y púrpura. Sin duda, Scott actuó de cabeza de turco y la directiva supo esconderse tras de él en los malos momentos.
La contratación de Walton, quien cuenta con el apoyo de jugadores y aficionados, ha dejado a los propietarios al descubierto. Los fans no han tardado en pedir sus cabezas después de los malos resultados.
La última maniobra de los Buss para contentar a su afición es tirar de nostalgia y de leyenda. Magic Johnson es la nueva incorporación a la directiva Laker, a priori, como asesor de un Mitch Kupchack. Quien ha demostrado tener un ojo clínico para el Draft, pero dar palos de ciego en la agencia libre.
Todas las esperanzas púrpuras están puestas en el trabajo de Magic Johnson. La leyenda dio su primera entrevista a Spectrum, la cadena oficial de los Lakers, donde aclaró que está dispuesto a todo:
«No vengo aquí a hacer las cosas a medias. No es mi estilo. A mi me gusta ganar».
«Si pensará que estamos muy lejos del objetivo, no vendría aquí a perder el tiempo, he tomado este rol porque sé que podemos hacer algo».
«No me voy a limitar a mi puesto. Si Luke Walton quiere, me gustaría ayudar en los entrenamientos, especialmente me gustaría trabajar con D’Angelo Russell, quiero ser su mentor».
Las declaraciones de un Magic Johnson que sin duda puede devolver la esperanza a todos los aficionados púrpuras. Quien mejor que una leyenda como el 32 de los Lakers para ser mentor de un D’Angelo señalado por todos para ser la futura estrella del equipo.