Rodney Hood mira con optimismo al futuro

Tras un final de temporada brillante

El escolta rookie de los Utah Jazz, Rodney Hood, terminó siendo novato del mes de Abril en la Conferencia Oeste, algo que solamente habían logrado con la franquicia mormona Karl Malone en diciembre del 85′ y Trey Burke en tres ocasiones el año pasado. Y no se quiere quedar ahí. El ex de Duke apuesta por utilizar la gran recta final de temporada que ha tenido para mejorar en todas las facetas del juego.

Sin embargo no todo fueron momentos de alegría para él, ya que a pesar de que la lesión del titular Alec Burks prácticamente le dejaba en bandeja la titularidad, una fascitis plantar lo tuvo en el dique seco hasta después del All-Star. Hasta ese momento Hood estaba sufriendo, como el resto de la plantilla excepto Hayward, y sus números daban a entender que le quedaba mucho por aprender en el baloncesto profesional. Con un promedio de 5,3 puntos y un 31,7% en tiros de campo (más alrededor del 29% en tiros de tres) parecía que su primer año en la NBA iba a tener tintes negativos.

Pero el descanso le vino bien, y en los meses de Marzo y Abril fue progresivamente mejorando sus actuaciones al mismo ritmo que el equipo se convertía en una de las sensaciones de la liga. Tras el All-Star Hood se fue a 11,8 puntos en 46,4% en tiros de campo y 42% en triples, dotando a Utah de esa otra referencia exterior que tan desesperadamente buscaban tras la baja de Burks. Su papel fue creciendo también, convirtiéndose en protagonista en los últimos partidos cuando los Jazz decidieron dar merecido reposo a Gordon Hayward, propiciando que Hood finalizara abril con 16,7 puntos de media y más de 13 tiros por encuentro, culminando con su gloriosa actuación en las victorias sobre los Sacramento Kings del 5 y 8 de ese mismo mes, en las que destacó con 25 y 20 puntos respectivamente.

Le ha costado llegar hasta este nivel, sobre todo físicamente, ya que en la NBA los jugadores son más grandes, más fuertes y más atléticos, pero ahora Hood sólo tiene ojos para el futuro, como señalaba al The Salt Lake Tribune:

«Necesito que mi cuerpo mejore, eso va a ser un gran paso. Quiero ser más explosivo, quiero mejorar mi consistencia, mejorar todo. Voy a estar igual de cómodo de titular o saliendo desde el banquillo. Solamente quiero mejorar en lo que hago».

Con un Hood dispuesto a mantener esta producción Utah entrará en la temporada que viene con una gran combinación de aleros jóvenes, con Hayward asentado como jugador franquicia y Burks de vuelta sano. Quedan dudas por resolver en cuanto al puesto de base, por ejemplo, pero lo que es seguro es que Quin Snyder ha encontrado otro bloque sobre el que cimentar los próximos Jazz ganadores.