Glen Taylor negocia la venta del 20% de los Wolves

El comprador es un grupo con Steve Kaplan y Jason Levien

Fuente: Flickr Michael Tripton (CC)
Fuente: Michael Tripton (CC)

Tras la derrota de anoche ante los Golden State Warriors, saltó la noticia acerca de que Glen Taylor, dueño mayoritario de la franquicia, estaría estudiando la posibilidad de vender parte de sus acciones a un grupo inversor liderado por dos socios que ya cuentan con experiencia de accionistas en la NBA; Steve Kaplan, que posee acciones de los Memphis Grizzlies y Jason Levien, que tuvo acciones de los Sixers y de los Grizzlies, pero acabó deshaciéndose de ellas.

Seguramente el grupo inversor esté interesado en la compra de un paquete de acciones de aproximadamente el 20% con la promesa futura de poder incrementar dicho porcentaje el día que Taylor decida vender.

Durante los pasados años se habló de la opción de una compra de la franquicia de forma conjunta de Flip Saunders y Kevin Garnett. Pero con el fallecimiento del primero esta opción queda en el aire. No se sabe si la posible venta de este paquete de accionariado alejaría a Garnett de la futura presidencia de la franquicia o si podría unir fuerzas con el grupo de Kaplan-Levien.

Al parecer la ambición de Levien es dirigir una franquicia desde las oficinas. Ya intentó ser agente (Kevin Martin fue uno de sus clientes) y posteriormente formó parte de la gerencia de los Sacramento Kings, en los que solo estuvo 18 meses y salió tras ser acusado por sus compañeros de filtrar información interna a la prensa con la pretensión de consolidar su posición dentro de la franquicia. También trabajó con los Sixers y los Grizzlies, de los que salió de la misma forma en la que lo hizo de los Kings, bajo extrañas circunstancias.

Levien y Kaplan posteriormente centraron su mirada en los Atlanta Hawks, por los que llegaron a pujar, pero finalmente su oferta no fue la mayor y ahora parecen haber centrado sus ojos sobre los Wolves. 

Sin duda no parecen los mejores candidatos para dirigir una franquicia llamada a conseguir grandes cosas en la NBA en los próximos años, esperemos que Taylor, el actual propietario de la franquicia, se lo piense dos veces antes de vender.