La adaptación de Jerian Grant a la NBA
Evaluamos la aclimatación del rookie de los Knicks

No hubo sorpresas ni decepciones cuando en la noche del Draft, los Knicks decidieron intercambiar a Tim Hardaway Jr. por Jerian Grant. El sobrino de Horace Grant fue seleccionado en el número 19 de la primera ronda por Washington Wizards, pero sus derechos fueron traspasados a los Hawks, donde finalmente recaló Hardaway en un traspaso a tres bandas.
Desde la franquicia tenían la certeza de que Jerian podía ser el base del futuro, uno además con genes impresionantes. A día de hoy, sólo hemos asistido a pequeños flases de calidad del joven Grant que maravilló en la universidad de Notre Dame, y ésto no le ha servido para conseguir la confianza plena de Fisher ni de una afición que sigue reclamando un point-guard más experimentado y que aporte más que los que juegan en esa posición en el Madison.
Lo cierto es que la franquicia neoyorquina nunca ha sido conocida por tener suerte a la hora de escoger a sus bases en la noche del Draft. El caso más sonado es el de Stephen Curry. Los New York Knicks tenían en el 2009 la elección 8 que emplearon en escoger a Jordan Hill, y en la 7 los Warriors seleccionaron a un menudo base de la universidad de Davidson, Stephen Curry. El resto de la historia la conocemos todos.
Volviendo a lo que nos incumbe, Jerian ha ido demostrando que puede ser un base rápido y que penetre con facilidad defensas rivales, además de que puede marcar diferencias en ambos lados de la pista con defensas pegajosas y muy físicas.
En sus genes también va inculcada una ética de trabajo impresionante. Sobre sus posibilidades, y las mejoras que puede experimentar su juego habló el propio jugador:
«Estar aquí me da un extra de motivación. Estoy aquí, puedo ser mejor, y voy a ser mejor. Ésa es la razón por la que no dejo de trabajar ni de intentar aprovechar oportunidades. Sé que estar aquí es una oportunidad.
Quiero ser el jugador que esperaban de mí. Puedo ser ese jugador y éso sólo se consigue con mucho trabajo.»
Tanto Porzingis como Grant fueron consideradas elecciones a largo plazo para los Knicks. El letón Porzingis ya ha conseguido cambiar esa mentalidad, demostrando que puede aportar (y mucho) desde ya a un equipo y afición necesitada de ilusiones de este calibre. Mientras Grant, que fuera considerado por los fans como el relevo de Calderón, ha visto como el extremeño ha comandado al equipo como titular en la mayor parte de los partidos, mientras él se veía relegado a escasos minutos desde el banquillo. Pero rendirse no es la idea de Jerian.
El hijo de Harvey Grant (11 años en la NBA) y sobrino de Horace Grant (17 años en la NBA) creció en los vestuarios y pabellones de la liga, empapándose de todo el baloncesto que emana la familia Grant, que también ha visto como otro de los suyos, Jerami Grant, pelea por su sueño en los actuales 76ers. Esta fue su respuesta cuando fue preguntado por su infancia en pabellones y entrenamientos NBA:
«He visto muchos jugadores de los Washington Bullets crecer y crecer hasta ser mejores. Todo eso les llegó con muchísimo trabajo, y estando con mi padre y mi tío he visto lo que cuesta ser mejor en esta liga. Vas comprobando como año a año muchos jugadores mejoran.»
Con 1.93, Jerian Grant puede jugar en ambas posiciones del backcourt de los Knicks. No es un gran tirador pero puede ser un fenomenal jugador de pick and roll. Grant puede leer defensas, atacar la canasta o manejar el balón para encontrar a los tiradores abiertos.
La posición de base es la más dura para jugar, y todavía lo es más para un rookie. El joven base de los Knicks se va aclimatando al ritmo de la liga, y a enfrentarse a jugadores mejores que él, además de comprender poco a poco el triángulo ofensivo de Phil Jackson. Sus números actuales son de 5 puntos y 2.5 asistencias por noche, además de un 35% en tiros en algo más de 16 minutos por partido. No son malas cifras contando que ha jugado menos de 10 minutos en 7 ocasiones y no ha participado nada en 3 otros tres partidos.
Sobre Jerian se expresaron de este modo tres figuras importantes en su crecimiento, su ex entrenador en Notre Dame, su padre y su actual entrenador:
No es un rookie de 19 años. Ha pasado situaciones comprometidas en la universidad. Tiene una experiencia y se nota que en cuánto las cosas no le salen como quiere, baja la pista y se pone a trabajar para el equipo. Es un tipo maduro. – Mike Brey, entrenador de Notre Dame.
Jerian sabe que es un privilegio competir en la NBA. Probablemente haya 10 millones de chicos que quieran tener su trabajo. Conociéndole seguirá trabajando mientras su puerta esté abierta. Su amor por el juego es insuperable. – Harvey Grant, padre de Jerian Grant.
Tiene todas las características para triunfar con nosotros. Nos gustan muchas cosas de él. A pesar de que muchas veces no le salgan las cosas, seguimos creyendo en él. Estamos invirtiendo en él. Él invierte en sí mismo. Nos gusta su futuro. – Dereck Fisher, coach de los Knicks.»
En definitiva, Jerian Grant tiene mucho potencial para triunfar en la mejor liga de baloncesto del mundo. La paciencia, la confianza en sus posibilidades y el trabajo serán los pilares esenciales para su crecimiento como base de la NBA.