La Melodependencia de los Knicks
No conocen la victoria sin su estrella

La fortuna no termina de acompañar a Carmelo Anthony. Las lesiones y molestias en sus rodillas son constantes, y da la impresión de que tendrá que convivir con ello de aquí al ocaso de su carrera.
Además, su ausencia es sinónimo de derrota para los New York Knicks. El equipo no conoce la victoria sin el alero de Baltimore. Siete han sido los encuentros que han tenido que afrontar esta temporada los pupilos de Dereck Fisher sin su líder y jugador más determinante y en todos ellos, por una circunstancia u otra, el equipo salió derrotado.
Tras el All-Star de la pasada campaña celebrado en la ciudad de Nueva York, el jugador franquicia de los Knicks decía adiós a la peor temporada de la historia de su equipo (17-65) para ponerse en manos de los doctores y tratar su maltrecha rodilla izquierda. La operación fue según lo previsto y el alero inició su recuperación. En ningún momento se le forzó ya que la temporada era lo de menos en una franquicia que pensaba en la noche del Draft y en reconducir la situación deportiva a partir de esta misma temporada. La elección de Porzingis y Grant y la llegada de hombres como Afflalo o Robin López que, a priori, podían aportar desde ya a la franquicia elevó la ilusión en una ciudad necesitada de alegrías.
Si bien es cierto que el nivel competitivo ha subido en el conjunto de la Gran Manzana, el balance actual empieza a estar lejos del nivel real del equipo, exhibido en muchos tramos de la temporada. La Conferencia Este ha subido un peldaño la exigencia, y con eso no contaban unos Knicks que, a pesar de dar muestras de clara mejoría, no logran pelear una plaza de Playoffs que está cada vez más reñida y complicada. Además, todo ha ido en claro declive desde aquel fortuíto choque de Carmelo con un árbitro que le ocasionó un esguince. A partir de ahí, el esguince y ciertas molestias en ambas rodillas han apartado a Melo de las pistas, y a su equipo de la victoria. En la última semana cargada de exigencia, tres partidos sin Anthony y tres derrotas contra Oklahoma, Toronto y Memphis anoche.
Las causas de este balance negativo de los Knicks sin su estrella en pista son varias.
La primera es que el alero no cuenta con un sustituto de garantías. Ninguno de los jugadores en nómina que se pueden desempeñar en la posición de Melo han demostrado consistencia o regularidad como para ser una buena apuesta. El primero en caer fue Cleanthony Early. El sophomore fue protagonista de uno de los episodios más dramáticos de la presente temporada cuando fue robado y recibió un disparo en una rodilla a la salida de un local en Queens. Desde ese momento se recupera de un percance que le pudo dejar fuera de las pistas de por vida. El segundo es Lance Thomas. El ex de Duke ha mejorado muchísimo sus prestaciones sobre la pista, y es un jugador polivante. Puede desempeñar la función de forward de manera solvente, pero tampoco acaba de recuperarse de ciertas molestias y suele acompañar a Carmelo en el parte médico, como ocurrió en la derrota la pasada madrugada ante los Grizzlies. Además, Derrick Williams es uno de los pocos jugadores del banquillo neoyorquino que rinde de manera regular, y tampoco parece ser considerado por Fisher como opción para partir desde el quinteto inicial ya que dejaría todavía más coja una irregular segunda unidad. A todo esto hay que sumar la contratación de un Thanasis Antetokounmpo que tampoco parece contar con demasiados minutos para demostrar su nivel en la liga.
La segunda causa puede ser la falta de liderazgo en el vestuario. Afflalo suele ser el que coge el mando del equipo, acompañado de manera irregular por Calderón, Robin o Porzingis, que sigue arrastrando un grave problema de faltas que le conducen al banquillo con demasiada frecuencia. El propio Afflalo suele ser el que ocupa la posición de Melo como 3, para dar entrada a Galloway en el quinteto. Y también es el ex de Portland y Denver entre otros, el que asume la responsabilidad en los minutos finales. Ante Oklahoma o Memphis, en finales apretados, asumió esos tiros con poco éxito.
La figura de un jugador clutch, al que no le tiemble el pulso para jugarse esa bola que decante el partido, escasea en los Knicks más allá de Carmelo Anthony. Afflalo no ha demostrado ser esa clase de jugador, Porzingis es todavía un rookie, Calderón no es capaz de generar sus propios tiros en un sistema que le dirige a la esquina a esperar la bola, y otros hombres como Robin López o Derrick Williams no han mostrado contundencia en estas ocasiones y suelen ser habituales del banquillo en esos instantes finales.
El balance de 23-30 actual y las 8 derrotas en los últimos 9 encuentros inducen a buscar una solución. La dependecia de un sólo jugador, aunque sea uno del peso de Carmelo, nunca es buena y urge que todos los integrantes de la plantilla de los Knicks den un paso al frente para paliar su aunsencia en busca de objetivo complicado pero no imposible, los Playoffs.