Fallece Bryce Dejean-Jones a los 23 años
Había finalizado su año rookie en Pelicans
El escolta de New Orleans Pelicans, Bryce Dejean-Jones, ha fallecido hoy tras ser disparado en el abdomen en la noche de ayer y desangrarse hasta la muerte. Jones se encontraba en Dallas, Texas, donde el uso de las armas es frecuente y es uno de los Estados donde es más permisiva su adquisición.
Pelicans' Bryce Dejean-Jones suffered gun shot to abdomen late Friday, bled to death. Full story coming on passing of promising 23-year-old.
— Shams Charania (@ShamsCharania) May 28, 2016
Según parece, el jugador habría irrumpido en una casa ajena durante la madrugada (alrededor de las 03:20 AM) tirando la puerta abajo de una patada. El propietario de la casa llamó al asaltante para intentar obtener una respuesta sobre la situación, y al no recibirla, disparó, causándole la muerte. Actualmente hay todavía una investigación en curso, llevada a cabo por la policia de Dallas.
#BREAKING NBA player @B2nyce was shot breaking into an apartment in Dallas, per @DallasPD. https://t.co/yxvPFZTKyj pic.twitter.com/AI7Ok6WewE
— Sarah Mervosh (@smervosh) May 28, 2016
El rookie procedente de Iowa State había terminado su primera temporada con los de Louisiana tras no ser drafteado, pero habiendo firmado contratos de 10 días y sorprendido a la directiva; que finalmente le había ofrecido un acuerdo para terminar la campaña con el equipo y continuar otras dos temporadas más. Así tras jugar 14 partidos y finalizar con una media de 5.6 puntos y 3.4 rebotes, tenía ante sí un futuro esperanzados, con margen de mejora y capacidad para asentarse en un equipo joven. Pero la tragedia se ha cernido contra él en uno más de los casos que avivan la política armamentística en el país.
Hablando mínimamente de lo deportivo, ahora los Pelicans volverán a contar con ese espacio disponible y deberán buscar un jugador para sustituir esa garra y esfuerzo que ponía Dejean-Jones en cada acción de juego y que le hizo ganarse ese contrato. No era muy talentoso, pero a base de esfuerzo y de dar más que su rival conseguía sus objetivos; el último, llegar a la NBA y asentarse en ella.
Así pues, siendo lo deportivo lo menos importante en estos casos, cabe pararse a reflexionar en lo sucedido. Se ha ido un buen jugador, joven, un tío con un futuro por delante… y ya son varios. Descanse en paz.