¿Se arrepienten los Blazers de su uso de la D-League?

Portland es uno de los equipos sin afiliado directo

Portland Trail Blazers. Imagen cedida por Rachael Hoops (CC)
Portland Trail Blazers. Imagen cedida por Rachael Hoops (CC)

Cuando los Trail Blazers decidieron finalizar su acuerdo de afiliación exclusiva con los Idaho Stampede hace año y medio, poco se podía augurar acerca de las consecuencias. El equipo de Oregon era entonces un claro candidato a todo en la NBA y su objetivo no era desviar recursos a la D-League. Ahora, sin embargo y tras la marcha de LaMarcus Aldridge, Portland dispone de multitud de jóvenes jugadores que se beneficiarían de tener un conjunto filial en el que adquirir minutos de juego y experiencia dentro del mismo sistema, como se está comprobando en la Summer League, donde están rindiendo muy por debajo de lo que se podría esperar.

Cierto es que los Blazers no han tenido elección de primera ronda en el draft en las dos últimas temporadas gracias a los traspasos de Mason Plumlee y Arron Afflalo, y los jóvenes están pasando desapercibidos tanto para bien como para mal (aunque los resultados en la Summer League dicen mucho, dos derrotas y la última de 16 contra Spurs), pero Noah Vonleh fue número nueve con los Hornets en 2014 y sigue estando muy verde. Su oportunidad de crecer en la NBA puede estar aún más complicada este año con la renovación de Meyers Leonard, el fichaje de Festus Ezeli y la añadida presión de ganar ya tras el éxito del curso pasado, y sin un equipo de la liga de desarrollo en el que pueda disponer de multitud de minutos con una misma filosofía de juego y esquema defensivo y ofensivo, Portland corre el riesgo de bloquear su potencial.

Los Stampede son ahora mismo propiedad de los Utah Jazz (y se han trasladado a Salt Lake City bajo el nombre de Stars), una más de las franquicias que han aprendido a apreciar el valor de poseer un club filial para usarlo efectivamente como se hace en béisbol con las ligas menores. Con la adición de tres nuevos equipos que debutarán esta temporada (los Greensboro Sward/Hornets, Long Island Nets/Nets y Windy City Bulls/Bulls) la D-League cuenta ya con 22 conjuntos, todos ellos o propiedad de una franquicia de la NBA o bajo un sistema híbrido en el que las operaciones de baloncesto las dirige el conjunto NBA y la actividad económica sigue bajo el control del afiliado.

Es bastante probable que en el futuro más próximo todos los equipos dispongan de un filial pero mientras tanto los Blazers están perdiéndose una de las más útiles armas a su disposición por falta de previsión. Junto con Hawks, Nuggets, Clippers, Bucks, Timberwolves (estos ya están en trámite para obtener su equipo con base en Rochester, Minnesota), Pelicans y Wizards, tendrá Portland que ceder sus jugadores al equipo que los acepte según el sistema de la NBA, como en 2015 cuando Pat Connaughton y Luis Montero estuvieron con los Santa Cruz Warriors californianos. Las desventajas de este modelo son aparentes, ya que además de que el equipo de la D-League no tiene ninguna motivación para poner a los jugadores de los Blazers, estos tampoco se beneficiarían de convivir con el mismo sistema que les espera en la NBA.