Jamal Crawford perdió un Mercedes a causa de las deudas

Ocurrió cuando aún era un novato

Jamal Crawford aprendió una valiosa lección esa noche - Keith Allison (CC)
Jamal Crawford aprendió una valiosa lección esa noche – Keith Allison (CC)

Jamal Crawford es ahora mismo una de las piezas claves de Los Angeles Clippers, su explosividad saliendo desde el banquillo le ha servido para convertirse en el primer jugador de la historia en lograr el premio al mejor sexto hombre del año en tres ocasiones. Pero parece que a lo largo de su vida, no todo fueron luces, y podemos encontrar algunas sombras al inicio de su carrera, y lo ha contado todo el Washington Post en una entrevista con el prestigioso columnista Mike Wise.

El escolta de 36 años llegó a acumular una deuda de hasta seis cifras por jugar a los dados cuando aún militaba en los Chicago Bulls, y para pagar lo que debía, se vio obligado a entregar su Mercedes clase S.

En el año 2001, el escolta se encontraba trabajando con Michael Jordan, que por aquel entonces estaba meditando su regreso a las canchas con los Washington Wizards, y un día, él y otros jugadores, como Ray Allen, decidieron quedar para ir a cenar y a “disfrutar” de juegos de azar.

A diferencia de la gran fortuna que poseía Michael Jordan, Crawford aún tenía un contrato de novato, por lo que le iba a costar muy caro pagar las deudas cometidas en una noche de apuestas con sus compañeros.

Una persona cercana al entorno confirmó que Crawford perdió cientos de miles, y que días después alguien llamó a Aaron Goodwin, agente de Crawford, para informarle de que el jugador no había pagado sus deudas y tuvieron una conversación.

-“Está bien, dijo Goodwin, ¿Cuánto te debe?, Jamal te pagará en cuanto pueda.

– No, usted no lo entiende, Si no paga ahora, estos chicos van a matar a Jamal.

– ¿Matar a Jamal?, ¡es un jugador de la NBA!, le pagarán tan pronto como empiece la temporada.

Tras esta discusión, Goodwin volvió a llamar a quién le debían el dinero y decidieron establecer un plan de pago para resolver este problema sin incidentes, le daría su Mercedes Clase S, que se acaba de comprar tras terminar su primera temporada con los Chicago Bulls.

Crawford afirma que no ha vuelto a jugar a los dados ni a pisar un casino desde esa noche:

“Me alegro de lo que pasó entonces, ahora sólo es una anécdota, una experiencia para aprender, toda mi carrera en la NBA me ha servido para tomar mejores decisiones”.