ANÁLISIS | Kirolbet Baskonia 18/19: Continuidad, bendito tesoro

La Final Four en casa, el objetivo

Lo que ha ocurrido durante este mercado de fichajes estival en las oficinas del Buesa Arena, ha sido, sin duda, una situación anómala y prácticamente sin precedentes. A día 3 de Septiembre, salvo sobresaltos de última hora, la plantilla de Pedro Martínez está cerrada y confeccionada al gusto del técnico catalán.

El ritmo frenético al que nos acostumbraban respecto a salidas e incorporaciones cada verano, ha sido apartado de un bofetón de cara a la presente campaña, inclinando la balanza hacia una fuerte apuesta por la continuidad.

Baskonia, acostumbrado a ver como año tras año tenía que reconstruirse desde los cimientos para sobreponerse a sus múltiples e importantes bajas, ha conseguido mantener en posición su castillo de naipes esta vez.

La lógica hacia presagiar lo peor, ya que el magnifico desempeño mostrado por este grupo de jugadores la temporada anterior fue más que notorio, y eso, claro está, no pasa indiferente ante el deseo que tienen las grandes potencias del baloncesto europeo de reclutar el talento emergente.

Muchos nombres, desconocidos a priori, se colocaron de lleno en el panorama europeo de la mano de Pedro Martínez ,con un un cartel y con un caché más que interesante,  convirtiéndolos en las «gangas» del mercado. El resplandor de su gran juego no solo deslumbró en el viejo continente, sino que han sido muchos los jugadores «baskonistas» sondeados al otro lado del charco, el la mejor liga del mundo.

Así las cosas, Baskonia no se ha amedrentado ante los cantos de sirena que han recibido muchos de sus jugadores franquicia, y en una valiente y convincente apuesta por la continuidad, ha decidido competir de tú a tú con los «capos» e igualar la mayoria de las ofertas con el fin de mantener el núcleo de jugadores que tan buen desempeño mostró la pasada temporada, llegando a cuartos de final en Euroleague, donde cayó muy dignamente ante el todopoderoso Fenerbache, y logrando 8 años después una final de ACB, en la cual exigió al Madrid de Pablo Laso mostrar su mejor versión para finalmente ser doblegado.

Tras aquella final, a la pregunta del corresponsal de SomosBasket en el Buesa Arena, el «coach» catalán respondía que su deseo era mantener una continuidad en la plantilla, con el fin de seguir progresando y creciendo junto a esa plantilla a la que Pedro le ve un techo muy alto, capaz de lograr cotas altísimas.

El deseo del mister no ha pasado desapercibido en la zona noble del Buesa Arena, y conscientes de la «ilusionantísima» temporada que viene por delante, se le ha concedido.

El gran objetivo: la Final Four de la Euroleague

Si hay un objetivo marcado a fuego en la cabeza de todos los baskonistas, sin duda, es éste. Tras años peleándolo, por fin, Vitoria-Gasteiz acogerá en la temporada 2018-2019 el mayor evento del basket Europeo.

Ese sueño tan utópico, que tan lejos e inalcanzable parecía, ya es una realidad, y ni la ciudad, ni mucho menos el club quieren dejar pasar esta oportunidad.

La idea que hay en el club está clara; si hay un año en el que hay que echar el resto, es éste. Si hay un año en el que hay que hacer un esfuerzo extra por tener una plantilla lo más competitiva posible, es éste. Si hay un año en el que el «Carácter Baskonia» debe aflorar más que nunca, es éste. En definitiva, si hay un año en el que ilusionarse, sin duda, es éste.

Dejando las emociones a un lado, y centrándonos en lo meramente deportivo, analizando con criterio como se ha confeccionado la plantilla, no parece ninguna frivolidad poder soñar con grandes objetivos.

La relación de la entidad vitoriana con el máximo galardón del basket europeo siempre ha sido palpable y notoria. Pese a haberse quedado más de una vez con la miel en los labios, el desempeño de los «azulgranas» ha sido más que meritorio cada vez que han logrado el hito de jugar una Final Four.

Tras haber logrado el billete a la Final Four en los años 2005, 2006, 2007 y 2008 de manera consecutiva, y tras repetir la hazaña en 2016 de la mano de un excelso Ioannis Bourousis, Kirolbet Baskonia tiene como principal objetivo repetir su estancia en el mayor evento del panorama continental.  Con la ilusión y el sueño de tantísimos baskonistas por bandera, los chicos de Pedro Martínez no cesaran en su deseo de deleitar a sus aficionados con poder ver a su equipo jugando la Final Four en su feudo.

Pese a que el objetivo principal de cara a la presente campaña está más que definido, y no es otro que la «Final Four», Baskonia siempre aspira a lo más alto, y por ello, es indudablemente, candidato a pelear por los títulos y galardones del ámbito nacional, como son la Copa del Rey y el Liga Endesa.

No es una quimera poder visualizar a Baskonia luchando por todos los objetivos que tiene sobre la mesa. La razón, es obvia; una magnifica plantilla apuntalada con unos fichajes de mucho potencial, todo ello englobado en un proyecto continuista que vamos a ir analizando al detalle.

El fichaje: Darrun Hilliard

El hecho diferencial e inusual que se va dar esta temporada en Baskonia, como ya he dicho anteriormente, no es otro que la continuidad del núcleo del equipo. ¿Por qué pongo tanto énfasis en el concepto de continuidad? Porque realmente no es algo a lo que estemos acostumbrados por parte de la entidad dirigida por Josean Querejeta, y porque al fin y al cabo, ha quedado demostrado que es el secreto de los equipos que logran grandes cosas.

Reconstruir un equipo desde cero es muy complicado, e incluso contratando a grandes jugadores el resultado posiblemente será inferior al de un equipo cohesionado, compacto y que se conoce a sí mismo a la perfección. Estas características han sido pulidas a la perfección por Pedro Martínez, y de cara a esta nueva temporada prometen ser todavía más importantes.

Por último, y a mi juicio, el que es el fichaje más desequilibrante y diferencial; Darrun Hilliard. Es el hombre que está llamado a ser el que aporte esa dosis de magia, ahora carente tras la marcha de Beaubois. Su experiencia en la NBA le avala, y pese a no haber disfrutado de los minutos deseados en la mejor liga del mundo esta última temporada en San Antonio Spurs, sabe lo que es sentirse importante en un equipo NBA, como ya lo hizo con Detroit Pistons.

Hilliard no es uno de esos jugadores incógnita todavía por descubrir, y su talento es más que palpable. Fue drafteado en segunda ronda en el año 2015 por parte de Detroit Pistons, franquicia en la que no mostró un mal rendimiento pese a su juventud, por aquel entonces con 22 años.

Esta temporada, pese haber sido relegado al equipo filial de la G-League, Hilliard encontró allí el camino para demostrar todo su talento, promediando más de 21 puntos por partido, y conviertiéndose en uno de los máximos anotadores de la historia de esa competición.

Además de un talento innato para encestar, se mueve como pez en el agua en las diversas facetas del juego. Un total control sobre el bote del balón, y una visión privilegiada para filtrar pases, sumado a su eficaz acierto de tiro, hacen de Hilliard una auténtica amenaza ofensiva.

Defensivamente es un jugador muy comprometido y, tras haber pasado por las manos del sargento Popovich ,se ha convertido  en un mejor defensor. Pero la cualidad que mejor define al de Pensilvania es la polivalencia. Además de poder desempeñarse en todas las posiciones exteriores, tiene el talento de adaptarse a lo que el juego, el partido y el entrenador exijan de él. Por todo ello, por el talento, por su juventud, por su trayectoria… nos encontramos ante uno de los jugadores llamados a liderar el transatlántico baskonista.

La plantilla

Luca Vildoza |Base|1,90

Marcelinho Huertas |Base| 1,91

Jayson Granger |Base| 1,88

Matt Janning |Escolta|1,93

Darrun Hilliard |Escolta|1,98

Patricio Garino |Alero|1,96

Shavon Shields |Alero|2,01

Tadas Sedekerskis |Alero|2,00

Ajdin Penava |Ala Pívot|2,06

Tornike Shengelia |Ala Pívot|2,06

Ilimane Diop |Pívot|2,10

Johannes Voigtmann |Pívot|2,11

Vincent Poirier |Pivót| 2,13