Dwyane Wade marca la diferencia en Milwaukee
Miami Heat 107-103 Milwaukee Bucks

Gran partido el que se iba a vivir anoche en el BMO Harris Bradley Center. Se enfrentaban los Heat, los de la península de Florida, con sed de venganza buscaban ganar a domicilio ante una de las decepciones del campeonato. En cambio en el otro lado del ring estaba el conjunto local, ya con Kidd en el banquillo, y tras una derrota contundente la pasada noche ante los Grizzlies. Los Heat afrontaban el encuentro con un 25-21 de balance, en cambio los de Milwaukee con un paupérrimo 20-28.
Pero dejémonos de palabrería y vayamos al encuentro, en el cual los Heat empezaron dominando. El partido estaba muy igualado hasta mediados del primer cuarto, con pequeñas ventajas para los visitantes. Pero todo cambia cuando los de Spolestra les endosaron un 12-2. Al final de cuarto, se vio una pequeña reacción de Middleton y Giannis, para sellar el 33-28 en el electrónico.
De nuevo Wade y compañía salían pisando fuerte, no dejaban opción, y aumentaban la distancia, cercana a los dobles dígitos en distintas ocasiones, incluso se marcharon a los 12. Con 12 abajo y a falta de 7 minutos para la primera parte, los Bucks reaccionaron, lo bajaron a 9, pero como no, todo con respuesta de los Heat que se volvían a poner en 10 arriba. Poco que contar de aquí a final de cuarto, el cuadro de Miami supo mantener su ventaja ante las emboscadas de los de Jason Kidd. Así finalizaron la primera parte, con un 55-48.
Los Bucks salieron fuertes en busca de cambiar la dinámica del partido, llegaron a ponerse a tan solo 1. Pero Wade no les dejaría ponerse por delante. El partido se empezaba a poner bonito, golpes respondidos en ambos lados de la cancha, un toma y daca en el que aparecían siempre los mejores jugadores. Y tan bonito que en apenas un minuto, los locales, pasaron de ir 6 abajo, a tras dos triples de Vaughn, 4 arriba. Los de Wisconsin aprovecharon su oportunidad y acabaron el tercer cuarto con 81-83.
Y si decíamos que el partido se ponía bonito, aún más ahora, que Antetokounmpo y compañía ganan de 2, pero en un momento se ponían 5 abajo. Intercambio de canastas constantes del que no salía nadie favorecido. Si los Heat se van a los 6 de ventaja, los Bucks les empatan, increíble partido, lleno de acciones puntuales, grandes tapones y no menos mates. A falta de un minuto, el marcador marcaba 101-101, final no apto para cardíacos. O eso creíamos, antes de que Wade anotara 4 puntos consecutivos, para dejar así en el electrónico el 107-103 final.
En cuanto a lo estadístico, los Heat estaban liderados por un enorme Wade, 24 puntos y 7 asistencias, que fue clave en la victoria, y apareció cuando se le necesitaba. Bosh no tuvo mal papel con un 20+5+6, y también destaco Luol Deng, con 16 puntos y 7 rebotes, y Stoudemire, junto a Dragic, cerca del doble-doble con 12 puntos, y 8 rebotes uno, y 8 asistencias el otro.
En el bando de Kidd, Giannis Antetokounmpo y Monroe firmaron de nuevo una noche estelar, 24 para el interior, 28 para el griego. Estos siempre acompañados de un joven Jabari Parker con 17 puntos. Sorprendieron las actuaciones de Plumlee y Vaughn, que en poco más de 10 minutos anotaron 8 puntos ambos.