La puesta a punto de Blake Griffin
Tras su regreso a las canchas después de tres meses

El pasado 3 de abril, Los Ángeles Clippers vencieron por 114-109 a los Washington Wizards en el Staples Center, pero la victoria para el equipo de Doc Rivers no fue lo más destacado de la jornada. La vuelta de Blake Griffin al campo de juego se hizo efectiva y fue sin duda alguna el momento más especial y esperado por los aficionados, el cuerpo técnico, los jugadores y todo el mundo de los Clippers.
Transcurridos los tres meses de recuperación que le demandó la fractura de su mano derecha y la posterior suspensión de cuatro partidos cumplida recientemente después de golpear a un encargado auxiliar del equipo, el ala-pívot volvió a jugar para los Clippers. «Me siento muy bien» declaró Griffin tras el partido, mensaje que tranquilizó a más de uno en el mundo de los Clippers.
Blake Griffin no jugaba desde el día de Navidad, donde los de Doc Rivers cayeron frente a los Raptors de Toronto. En aquel entonces el jugador nacido en Oklahoma tenía un promedio de 23.2 puntos, 8.7 rebotes y 5.0 asistencias.
Después de perderse 45 partidos de su equipo con un récord de 30-15 y el pase a los Playoffs incluido, frente a los Wizards, Griffin disputó 24 minutos, anotó 6 puntos y colaboró con 5 rebotes y dos asistencias. Sin duda se notó su falta de ritmo en algunos movimientos torpes, pero no es nada que con entrenamiento y el ritmo de los partidos no pueda solucionarse.
Esta noche, Los Clippers tienen una dura parada frente a su clásico rival, Los Lakers de su misma ciudad, el encuentro será vital para que Griffin sume minutos, confianza y ritmo de partido, así como lo serán los restantes partidos que quedan de cara a los Playoffs.