Dwigth Powell: ¿Es Dallas su casa?
Al pívot no le faltarán ofertas

Dwight Powell fue, a medio plazo, la única cosa buena que sacaron los Dallas Mavericks del traspaso por Rajon Rondo. El canadiense, que llegó a la NBA en el pick 45 del Draft del 2014, era carne de traspaso; seleccionado por los Charlotte Hornets y traspasado a los Cleveland Cavaliers sin ni siquiera poder firmar su contrato, tardó un mes en volver a hacer las maletas para irse a los Boston Celtics y, de ahí, a los Dallas Mavericks antes de terminar el 2014.
Pero este verano ha sido el momento clave para la carrera del pívot. Su mejora se evidenció con sus actuaciones con la selección canadiense y dejó claro que iba a ser un jugador de provecho. Este año ha demostrado tener potencial, energía y talento como para tener un rol de cierta importancia en la mejor liga del mundo y eso el resto de franquicias lo saben.
A favor de mantenerlo está su juventud y su energía, es un jugador que aporta tanto en ataque como en defensa con brazos largos, capacidad reboteadora y un decente lanzamiento de media distancia. Puede funcionar en el papel de interior suplente que puede jugar tanto de «5» como de «4» si se busca un quinteto alto. Además, todavía tiene un buen margen de progresión y, personalmente, es un proyecto de «center» titular en un equipo de media tabla.
El problema podría estar su precio; los centímetros valen oro en esta NBA y no sería extrañar que un equipo con mucho dinero en su bolsillo y una gran falta de centímetros le ofrezcan un contrato que los Mavericks no deberían igual; Powell es bueno y joven pero no tanto como para que se les vaya la cabeza con su renovación.
Los dirigentes de los Mavs ven en Dwight Powell una pieza importante de cara al futuro; obviamente no tanto como los Matthews o Anderson pero sí un jugador que pueda funcionar con un rol marcado y a su precio justo. Un contrato de larga duración que le asegure un buen futuro a un precio lógico podría hacer que Powell no se mueva de la ciudad tejana.