La recaída de Kevin Durant
"No puedo correr, no puedo saltar, no puedo hacer nada"
Tras la lesión de la pretemporada, que tuvo apartado a Kevin Durant del equipo durante los primeros 20 partidos de liga, y en los que se demostró que el equipo le necesita como referencia ofensiva, Kevin Durant estaba volviendo a ser el líder de OKC, y en un partido contra Golden State Warriors en el que batió el récord de puntos en 18 minutos y estaba dando una exhibición de baloncesto, cayó mal y se hizo un esguince en el tobillo.
Lo que al principio parecía una lesión menor que le tendría apartado de los terrenos de juego durante un partido o dos como máximo, ha resultado ser una lesión más grave de lo esperado. Tras la victoria navideña de su equipo contra los actuales campeones, San Antonio Spurs, el pasado MVP de la liga hizo las siguientes declaraciones:
“No puedo jugar al baloncesto. No puedo correr. No puedo saltar. No puedo cortar. No puedo hacer nada. No estoy sin jugar sin que haya motivo. Si pudiera jugar, me gustaría jugar. Perderse cualquier partido es difícil (respecto al día de Navidad). Me encantaría haber jugado pero quiero asegurarme de que estoy bien de salud. Quedan muchos partidos para finalizar el año y quiero estar bien.
Parece que está sufriendo y saltan las alarmas de nuevo en la franquicia, ya que la lesión va a durar más de lo que cabía esperar.