Gobert aumenta su reputación

A costa de los Rockets
Fuente de la foto: Michal Ochman (CC)

Rudy Gobert tiene una misión y la está ejecutando a la perfección; tanto que su irrupción hizo fácil a los Jazz deshacerse del antiguo número 3 del draft Enes Kanter. El joven pívot francés de sólo 22 años ha convertido a su equipo en una potencia defensiva en la NBA, y junto a Derrick Favors forma una pareja interior muy ilusionante para la franquicia de Salt Lake City.

Si hace unos días hablábamos de cómo Trey Burke parecía un hombre nuevo saliendo desde el banquillo (aunque eso ha durado poco, pues en la victoria contra Knicks del martes ya había vuelto a las andadas compartiendo quinteto con Dante Exum con 5 puntos y 1 de 11 en tiros y anoche ante Houston terminaba con 0 puntos y 0 de 8, esta vez como miembro de la segunda unidad) hoy es justo que hablemos de un talento único como el de Gobert, capaz de irse a los 19 puntos, 22 rebotes y 4 tapones en un partido ante un candidato al anillo como los Rockets, y también capaz de darle la vuelta a una situación que pintaba muy diferente a principio de campaña, cuando los Jazz eran vistos como uno de las peores defensas de toda la liga.

El defensive rating del jugador de segundo año ha mejorado de un no muy malo 102,3 a un excelente 93.0 desde el parón del All-Star, y el porcentaje de rebotes que lleva en marzo es simplemente aterrador, con 36,3% en su propio tablero y 26,3% en conjunto. Para que nos hagamos una idea, el mejor jugador actualmente en esta categoría es el igualmente asombroso Hassan Whiteside, de los Miami Heat, que tiene un 33,8% y 25,6% respectivamente, mientras que DeAndre Jordan, de los Clippers de Los Angeles, está a dos puntos porcentuales de estas cifras. Por otro lado su espectacular 7,7 en porcentaje de tapones le pone en primera posición, con un margen de 1,7 puntos sobre el siguiente que es Anthony Davis (del jugador de los Pelicans al undécimo hay esa misma diferencia).

En el apartado ofensivo las estadísticas no son tan boyantes, pero el papel que los Jazz requieren de Gobert no es ese. La idea es que con el jugador formado en el Cholet Basket (por donde pasaron anteriormente Rigaudeau, Bilba, Jeanneau, Gelabale, Tchicamboud, De Colo, Beaubois o Causeur) patrullando la pintura el futuro puede ser tan brillante como no lo había sido desde los años de Malone, Stockton y Hornacek. Su impacto en aficionados, prensa y rivales está siendo tal que hay voces ya que piden su candidatura para el premio a Jugador Más Mejorado, aunque yo, personalmente, soy de la opinión de que los sophomores no deberían ser tenidos en cuenta para este galardón. Su explosión contra los Rockets de James Harden no es nueva, de todas maneras, sino una muestra más de lo que puede llegar a hacer con minutos y protagonismo. No en vano, y en otra victoria contra un equipo importante como los Memphis Grizzlies el 3 de marzo, ya fue clave con 15 puntos y 24 rechaces.

Sin embargo el mismo Gobert llevaba anticipando su llegada a las ligas mayores desde el pasado septiembre, donde fue pieza clave en el bronce conseguido por la selección francesa en el Mundial, dejando en la cuenta a entre otros la anfitriona y gran candidata a la plata, España. Ese día, y frente al, posiblemente, más relumbrante juego interior del torneo, fue dueño y señor de los tableros, logrando 13 rebotes en apenas 23 minutos (el combinado español se quedaría en 28).

Todavía con amplísimo margen de mejora, el pívot de los Jazz es sin embargo uno de los 3-4 mejores protectores interiores de la liga en la actualidad. El reputado blog Nylon Calculus, a día de 1 de marzo, le pone como número uno en su lista, con 4,16 puntos salvados por 36 minutos, una cifra demencial. Bogut, miembro de otra de las grandes defensas de la NBA como es la de Warriors le sigue con 3,24, pero ningún otro jugador se halla por encima de 2,76 y solamente otros 4 superan los 2 (John Henson, de los Bucks, se encuentra en ese límite con 2,00). En una liga en la que cada vez más defensas premian la envergadura y agilidad para crear pérdidas en forma de tapones o robos, Gobert es una bendición para Utah. Además su capacidad atlética le hace mucho más seguro y consistente que nombres como Roy Hibbert, incapaces de mantenerse en pista por momentos. Su porcentaje de tiros permitido al rival en el aro, según cifras también de Nylon Calculus, es de 38%; nadie más baja del 40%. La participación en retaguardia del francés es tan esencial para el juego de los de Quin Snyder que en las derrotas del conjunto mormón su defensive rating es de 105,7 comparado con el de 93,2 cuando ganan.

Mientras siguen buscando identidad en ataque, los Jazz han encontrado todo lo que buscaban atrás, y Gobert forma parte de un núcleo joven y en alza con Hayward, Favors y posiblemente Burks y Hood (Exum tiene mucho por crecer todavía) capaz de meter al equipo en la lucha por la postemporada tan pronto como el próximo año, y todo a pesar (o incluso gracias a) de haberse deshecho del que se consideraba en su momento figura esencial en el futuro como es el turco Enes Kanter.

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Comentarios (1)
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  • Sloan

    Gran articulo, completisimo. La verdad es que la tempotada de Gobert esta siendo impresionante