Timberwolves y Hornets se enfrentaban en el Target Center de Minneapolis por primera vez desde el traspaso que trajo a Mo Williams a Charlotte y a Gary Neal al equipo de Saunders. Así, pese a las bajas de Ricky, KG y Pekovic y la duda hasta último momento – finalmente jugaría con limitaciones – de Kevin Martin, el partido tenía cierto atractivo para el aficionado. Además, los Hornets siguen luchando por una plaza en postemporada en el Este, por lo que éste era un partido que debían ganar sí o sí para mantener sus opciones.
Los Timberwolves empezaron muy motivados con un Zach LaVine totalmente On Fire que les situó rápidamente con una decena de puntos de ventaja. Aunque los Hornets dominaban el rebote ofensivo, no aprovechaban en absoluto las segundas oportunidades y, con un porcentaje de tiros que no llegaba al 30%, tenían verdaderos problemas para anotar y solamente Big Al anotaba con cierta facilidad, aunque igualmente con más fallos que aciertos. En el otro lado, pronto Dieng se unió a LaVine y juntos mantuvieron esa ventaja inicial para marcharse al descanso entre cuartos con un 18-27 favorable a los locales.
En el arranque del segundo los Hornets se pusieron las pilas y en apenas 3 minutos neutralizaron la diferencia, pero entonces la reacción fue de los de Saunders, que rápidamente consiguieron un parcial favorable y volvieron a la decena de ventaja. Tras este inicio tan movido, el partido se estabilizó y al descanso los locales mandaban en el electrónico, que indicaba un resultado de 54-59.
La segunda mitad empezó, otra vez, con un buen parcial favorable a los hombre de Steve Clifford, que lograron ponerse por delante por primera vez en el encuentro cuando no habían transcurrido ni 3 minutos. A partir de ese momento la igualdad reinó en el parquet y eso se veía reflectido en el marcador, ya que las ventajas no superaban nunca los 5 puntos. A falta de 12 minutos para el final, 82-78 era el resultado, favorable a los de North Carolina.
Al empezar el último período Gary Neal se torció el tobillo y ya no volvería a la contienda, por lo que los Wolves perdieron otra pieza más en su ya corto banquillo. Pese a ello, seguían luchando por remontar y volver a liderar el partido, sobretodo de la mano de Dieng, mientras que los Hornets, con Mo Will a la cabeza, querían mantener esa ventaja que tanto les había costado obtener. A falta de 2 minutos esa ventaja se situaba en 8 puntos, que parecían insalvables ya para los pupilos de Flip Saunders. Y así fue, el marcador final fue de 109- 98 y los Hornets siguen luchando por una plaza en postemporada.
Los más destacados fueron Mo Williams con 24 puntos y Michael Kidd-Gilchrist y Al Jefferson con 18 por barba, además de añadir 9 y 11 rebotes respectivamente. También lo hicieron bien Gerald Henderson con 17p y Kemba Walker con 16 tantos, 8 asistencias y 6 robos de balón. En el bando de los perdedores, 7 de los 8 jugadores anotaron 10 o más puntos (Lorenzo Brown anotó 9), destacando el 16-8 de Gorgui Dieng, el 13-8 de Adreian Payne o el 15 con 9 asistencias (récord de carrera) de Kevin Martin.