En la derrota de hace unas semanas en Salt Lake City ante los Wizards, el pívot polaco Marcin Gortat no fue aparentemente decisivo para su equipo, sumando apenas 7 puntos y 9 rebotes, pero al final del encuentro Rudy Gobert decía a la prensa que le había zarandeado un poco, dando a entender que no había podido superar la fortaleza del jugador rival.
Eso llevó a un comentarista local a sugerir que el de los Jazz debía ganar algo más de 10 kgs. de músculo en la offseason, como recogía en un artículo de opinión el sitio de Utah de Fansided, Purple & Blues. El joven francés de 2,16 pesa ya algo más de 110 kgs. y sus cualidades más valiosas para la franquicia del estado mormón son aquellas relacionadas con su capacidad atlética, como la habilidad de patrullar la pintura y proteger el aro de manera muy dinámica y también ocupar grandes espacios en el interior de la zona con su agilidad y envergadura. ¿Necesita realmente Gobert ganar tal cantidad de músculo?
En mi opinión creo que no. Mientras que ganar algo de fuerza nunca será perjudicial, el pívot de segundo año de los Jazz es especial precisamente por motivos que podríamos considerar más bien opuestos. Una notable ganancia en su masa corporal le haría seguramente mejor defensor de espaldas al aro, pero es probable que pudiera perder algo de la chispa necesaria para ser uno de los mejores protectores de aro de la NBA y también frescura para estar al 100% más de 30 minutos. En ataque ese peso también podría ayudarle a ganar en posicionamiento, pero no necesariamente contribuiría a una mejora en ningún otro aspecto ofensivo. Además, como ya descubrió Tyson Chandler (un buen espejo donde mirarse) hace años, lo importante es darse cuenta de lo que uno hace bien y explotarlo, y Utah podría convertir a Gobert en una bestia de la continuación a canasta tras pick & roll como lo ha sido estos últimos 4-5 años el jugador de los Mavericks.
Otro de los argumentos en contra reside en que los Jazz ya cuentan con un acompañante interior capaz de encargarse de jugadores más fuertes, como es Derrick Favors, que es también el responsable de sacar puntos en la pintura también. Además, en la dirección hacia la que marcha el baloncesto actual es poco usual que se tengan que enfrentar a equipos con dos jugadores interiores tan grandes como Nenê y Gortat, puesto que ya quedan pocos conjuntos que primen de tal manera el clásico baloncesto de espaldas al aro (Memphis siendo prácticamente el último gran representante). Con las filosofías de juego apostando cada vez más por el dinamismo de todos los hombres en pista a la hora de las rotaciones defensivas y por el valor del espacio en ataque creo que lo correcto sería mantener al Gobert que está funcionando a las mil maravillas, y, que con minutos de titular y un año más con Snyder como entrenador jefe y bajo el mismo sistema, puede seguir creciendo en el rol que ocupa actualmente.
Estoy totalmente de acuerdo. Gobert se endurecerá con el paso de las temporada, pero no toques lo que esta bien.