El pasado mes de marzo Adidas anunciaba que dejaría de ser el proveedor oficial de la NBA una vez termine su contrato y exponía sus motivos. Tras esta noticia los rumores apuntaban a una posible puja dónde las marcas que mejor se situaban para abastecer a la liga los próximos años serían Nike y Under Armour.
La NBA ya ha llegado a un acuerdo con Nike para que vistan a los mejores jugadores de baloncesto del mundo a partir de la temporada 2017/2018 (temporada en la que se acaba el contrato con Adidas) durante al menos ocho temporadas, y aunque ni la NBA ni Nike han anunciado de cuánto es el contrato, diversas fuentes lo sitúan sobre los 1.000 millones de dólares.
Será la primera vez que aparezca el logo de una marca en las camisetas de partido de la NBA y también de la D-League y la WNBA.
“Este acuerdo con Nike representa un nuevo paradigma en la estructura de nuestro negocio global de merchandising, Como proveedor exclusivo de ropa en pista, Nike será parte fundamental en nuestros esfuerzos colectivos para hacer crecer el juego de forma mundial mientras se aplica la última tecnología en el diseño de uniformes y productos para la pista”. Comentó el comisionado de la NBA, Adam Silver, en un comunicado oficial.
Mientras que el presidente de Nike, Mark Parker, también declaró sobre el acuerdo:
«Estamos entusiasmados de ofrecer toda la potencia de nuestro alcance global, la innovación y la creatividad al asociarnos con la NBA y hacer crecer el juego de una manera única, como solo Nike puede hacer»
Cuando se anunció la retirada de Adidas se hablaba que la lucha por convertirse en el proveedor oficial estarían entre Nike y Under Armour, pues los números de crecimiento y ventas por parte de ambas muestran unas cifras increíbles.
Nike sigue siendo la marca líder en el mundo del baloncesto. La empresa fundada en 1972 por Phill Knight y Bill J. Bowermant ha tenido ventas de 7.500 millones de dólares en el último trimestre. Sus acciones entran en el promedio de la industria de primera clase del índice Dow Jones y el valor de la compañía se sitúa alrededor de los 17.000 millones de dólares.
Mientras, el competidor más directo de Nike es Under Armour, empresa fundada en 1990 por Kevin Plank, que aumentó sus ventas un 25% en el primer trimestre del año, mientras que las de Nike sólo aumentaron un 13%. Las acciones de Under Armour aumentaron su valor un 16% y han superado a Nike en los últimos años por un amplio margen, además en Wall Street se predice que las ganancias de la marca que viste al actual MVP incrementarán un 23% anual durante los próximos años.