Analizamos la temporada de Utah Jazz

El Fin de la verdadera transición

El comienzo de una nueva era

Tras las dos finales jugadas por los Utah Jazz a finales de los 90, y sobre todo, tras el siguiente año en el que, a priori, eran los grandes favoritos pero no consiguieron repetir éxitos pasados, muchos vaticinaron una traumática época post-Malone/Stockton en la capital del estado mormón. Jeff Hornacek completaba aquel Big-Three dirigido por Sloan que pese a ser longevo donde los haya no podía durar para siempre. Paulatinamente fueron yéndose todos los jugadores que habían marcado una época en SLC, pero su entrenador decidió quedarse al mando del equipo, en un escenario en el que se antojaba casi imposible una reconstrucción sin pasar años en la travesía del desierto.

fuente: tm lizzy irwin (cc)

Si alguien tubo entonces dudas sobre la importancia de Sloan en los éxitos anteriores de los Jazz los resultados se encargaron de clarificarlas. Tras un corto espacio de tiempo el G.M. O´Connor y el propio Sloan se las arreglaron para construir un equipo ganador instalado perennemente en Play-Offs, que era a lo que tenían mal acostumbrados a los aficionados de Utah. Los D-Will, Okur, Kirilenko y Boozer, entre otros, fueron los protagonistas de llevar de nuevo al Club a la élite. Llegando incluso a jugar la final de la conferencia Oeste ante los Spurs de Duncan. Así pues, la tan cacareada traumática transición no llegaría tras la retirada de aquellos históricos jugadores capitaneados por Malone-Stockton, si no por la retirada de quien fuese su entrenador. El Hall of Fame Jerry Sloan presentaba, irremediablemente, su renuncia al cargo ante su amigo O´Connor tras un enfrentamiento personal con la estrella del equipo entonces, Deron Williams. Ese y no otro fue el comienzo del calvario que han vivido los fieles aficionados de los Jazz hasta mediados de la temporada regular recién concluida. Un calvario presidido por un pésimo entrenador como es Ty Corbin, sumado a erróneas decisiones desde los despachos propiciaron temporadas perdedoras, con un equipo sin rumbo, sin personalidad y en estado de depresión que consiguió que su entusiasta hinchada solo consiguiese estarlo de cuando en cuando, pensando en los jóvenes y prometedores jugadores que iban poblando el equipo poco a poco.

O´Connor decidió dar un paso atrás y contrató a Denis Lindsey para que ocupase su puesto. Éste, en cuanto pudo hacerse totalmente con los mandos de la franquicia comenzó a planificar la andadura de lo que sería su proyecto, el cual comenzaba realmente ésta temporada. Trés eran sus caballos de batalla con los que empezaba la temporada. Las renovaciones de Burks, Kanter y Hayward. La contratación de un nuevo entrenador y no equivocarse en el Draft, ya que tenía el equipo dos primeras rondas en un año que se antojaba histórico.

Sobre las renovaciones mucho se habló en su momento. Un error de calculo de Lindsey le obligó a sobrepagar a Hayward, renovó a Burks al alza y no consiguió hacer lo propio con Enes Kanter, exponiendo a la opinión publica el culebrón que ha significado el paso del turco por SLC, un culebrón que sigue trayendo cola y lo seguirá haciendo por lo que parece.

Fuente: Redsarmy (CC)

El Draft era un verdadero reto. Una camada de jugadores a priori muy especial, de esas que aparecen una vez cada 10 años, llevaba consigo la obligación de acertar. Tras la decepción de no poder hacerse con el deseado Jabari Parker, los Jazz hicieron una arriesgadísima apuesta primero, cometieron un robo con su primera ronda baja y traspasaron su segunda alta. El australiano Dante Exum fue la elección en el 5 puesto. Jugador jovencísimo con potencial enorme pero con una formación muy insuficiente, que ha demostrado en ocasiones su calidad pero al que queda por recorrer un larguísimo camino, con el consabido riesgo de perderse en el trayecto. En cuanto a la otra elección de primera ronda el robo fue manifiesto. Rodney Hood habia realizado un buen periplo universitario con los Blue Devils, llegando a estar muy arriba en algunas predicciones, pero por alguna razón llegó el turno 23 del Draft y aún nadie le había elegido, cosa que aprovechó Utah para hacerse con el ex de Duke. Si bien éste comenzó la temporada tan inconsistente y dubitativo como el resto de sus compañeros, fueron las lesiones lo que impidieron llegar a entrar en la dinámica del equipo durante mucho tiempo. Tan solo en el último tramo de la temporada regular pudo rendir al 100%, destapándose como el gran anotador que se presumía que era. Llegando incluso a recibir el premio al mejor novato del Oeste en le mes de abril. Dos novatos, pues, con un gran potencial que necesitan de un entrenador que sepa como explotar su potencial, y eso nos lleva al mayor acierto de Lindsey hasta el momento: La elección de entrenador.

fuente: saltcityhoops (cc)

 

La contratación de un nuevo coach  llevó al GM a bucear en la D-League, y viendo el resultado final fue esa una acertadísima decisión. Quin Snider ha demostrado que las esperanzas puestas en él eran del todo fundadas. Excelente formador de jugadores jóvenes, se ha destapado como un gran trabajador, capaz de aburrir a sus chicos con metódicos entrenamientos pero manteniéndoles a su vez comprometidos y estimulados. Su trabajo no se dejó ver demasiado al principio de la temporada. Su equipo no dejaba de perder, no defendía, perdía muchos balones y en ataque funcionaba de cuando en cuando. Snyder obligó a sus jugadores a entrenar como si estuviesen aún en el instituto, les obligó machaconamente a trabajar las transiciones tanto en defensa como en ataque y se enfocó duramente en el estado de ánimo y la mentalidad de sus jóvenes pupilos. Los primeros síntomas de recuperación vinieron de mano de sus dos primeras espadas, Gordon Hayward y Derrick Favors mostraron una clara mejoría respecto al año anterior, a ellos se les unió pronto un Rudy Gobert que cada día molestaba más con su aliento en la nuca a Enes Kanter. Una autentica plaga de lesionados hizo que el equipo se viese reforzado una y otra vez con jugadores de la D-League, alguno de ellos haciéndolo tan bien que ahora mismo resultaría impensable no verles con la camiseta de los Jazz el próximo año. Sin duda el mas destacado de estos miembros del D-League Club fue Elijah Millsap, el hermano menor de un ex de la casa Paul Millsap. Utilizar la liga de desarrollo a la hora de nutrir el roster ha sido tan exitoso que llevo a los dueños de la franquicia a hacerse en propiedad con los Idaho Stampede para así poder seguir trabajando con jugadores jóvenes amparándose en el basto conocimiento de Snyder tras su paso por ella como entrenador.

Otro jugador que llegó de puntillas y terminó jugando de titular casi toda la temporada fue el australano Joe Ingles. Estos dos atípicos rookies fueron los que mejor supieron engancharse a la dinámica en la que se estaba instalando el equipo. Si bien se seguía perdiendo, lo que comenzó a cambiar fue la manera de hacerlo. Se peleaba hasta el final cada partido. Daba igual contra quien se jugaba, las derrotas casi siempre eran por estrechos margenes. A estas alturas de la temporada Snyder tomó una decisión de gran entrenador. Sentó en el banquillo a Trey Burke y le reciclo de base titular a sexto hombre microondas y dio la batuta del equipo al joven Exum. Lo hiciese bien, mal o regular el aussie salía de titular y gozaba de bastantes minutos en pista. Paradojicamente Burke comenzó a acumular grandes actuaciones saliendo desde el banquillo, asegurando sentirse mucho mejor en este nuevo rol de lo que nadie podía sospechar.

Los resultados comenzaban a mostrar una tendencia clara: los equipos a los que se enfrentaban los Jazz metían cada vez menos puntos. El trabajo de Snyder en defensa comenzaba  a dar sus frutos, y lo hacía apoyándose en en el trabajo colectivo pero con dos protagonistas: Millsap en el perímetro y  un Gobert que pedía a gritos mas protagonismo a base de partidazos en defensa. Cuando jugaban Favors y Gobert, ayudados por en energético Trevor Booker el equipo defendía mucho mejor que cuando estaba en pista Enes Kanter, por lo que lógicamente su protagonismo fue disminuyendo en favor de los antes mencionados. Su cada vez menos importante papel llevó al turco a pedir públicamente que le traspasasen en el mercado de invierno, algo que no fue bien recibido por la afición. Unos Thunder en horas bajas fue el destino del que fuera número 3 del draft del 2011 a cambio de una primera ronda, los derechos del alemán Tibor Pleiss y poco más. Este trade, que en principio parecía poco favorable para los intereses del Club, resultó ser una bendición para el juego del  equipo. A partir del All-Star se vio definitivamente que equipo quería Quin Snyder: intenso, defensivamente intratable y dinámico en ataque. Desde este punto de inflexión no se dejó de ganar y ganar, en algunos tramos de esa segunda parte de la liga regular la defensa de los Jazz fue la mejor de toda la liga y pese a comenzar la temporada perdiendo muchísimo se consiguió terminar cerca de puestos de Play-Off, lo cual llevó a ilusionar poderosamente a la paciente hinchada de Utah.

http://www.youtube.com/watch?v=d5gRgDcpdGg

Un entrenador rookie dirigiendo a un equipo con hasta 8 rookies, con 5 jugadores proveniente de la D-League y en el que los jugadores mas veteranos son dos rookies de 27 años no parecen los mimbres adecuados para tener una campaña exitosa,pero así ha sido. Es tan bueno el sabor de boca que nos ha dejado este equipo que no podemos,si no,poner buena nota a su temporada. La solución que encontró Snyder en la posición de base poniendo a Exum de titular, contra viento y marea, y reconvirtiendo con éxito a Trey Burke en el sexto hombre del equipo; la valentía de dar muchísimos minutos a Millsap e Ingles ante las lesiones de Burks y Hood; el paso adelante de Favors y Hayward; la irrupción espectacular del francés Rudy Gobert en el quinteto titular, y de paso en la liga; la aportación en la pista, banquillo y vestuario de Booker y el haber sabido aprovechar el talento y entusiasmo de los jugadores provenientes de la D-League es en lo que se han fijado los aficionados para permitirse el lujo de ser optimistas respecto al futuro de esta franquicia.

NOTA FINAL

Todos los redactores que seguimos la actualidad de los Utah Jazz en SomosBaket hemos valorado el curso recién terminado poniendo cada uno de nosotros nota del 1 al 10. Después de sacar la media el resultado es de: 7. No parece que la opinión de publico y periodistas difieran mucho respecto a como ha ido el primer año de la era Snyder. Las razones están expuestas.

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