Llevaba ocho minutos en pista el base de los Boston Celtics, Marcus Smart, cuando al lanzarse al suelo a por un balón dividido se dislocó dos dedos de su mano derecha y presentaba una gran herida en ella. Rápidamente twitter se incendió con la preocupación de todos aquellos aficionados y periodistas que siguen a los Celtics, especulando sobre la posible duración y lesión del jugador de Texas.
Finalmente, las pruebas realizadas durante la noche de ayer (rayos-X) descartaron la rotura de alguno de los huesos afectados, todo quedó en dos dedos dislocados (índice y corazón) y cinco puntos de sutura. Se espera una rápida recuperación para el que estaba siendo el jugador más dominante de este verano, lo que alivia los ánimos de aficionados y compañeros de equipo.
Ya tras el partido el jugador se mostró mucho más tranquilo, o al menos eso es lo que dijo Micah Shrewsberrym técnico asistente de la franquicia de Massachusetts:
«Soy un tipo muy aprensivo», dijo Shrewsberry. «Simplemente no me gusta la sangre. Y apenas se podía ver un poco de una abertura allí. Creo que uno de los huesos pueden haber perforado la piel un poco. Eso podría ser un poco de información demasiado para usted chicos «.
«Cuando lo primero que oímos fueron los gritos no fue la mejor sensación del mundo», dijo Shrewsberry. «Pero luego nos fijamos en él y lo vimos sosteniendo su mano, por lo que sabíamos que no era nada en sus extremidades inferiores. La mano que puede sanar de manera bastante rápida. Así que él va a estar bien.»
Shrewsberry continuó: «Como el guerrero que es, él regresó al banquillo y fue el líder animando a sus compañeros y pidiendo defensa. Simplemente esta es su personalidad, herido o no».