No hay ninguna duda de que el proceso de reconstrucción de los Sixers durará al menos una temporada más. El equipo de Pensilvania ha optado por la vía continuista de apostar por el Draft y jugadores jóvenes en lugar de afrontar la firma de All-Stars con el espacio salarial que contaban este verano.
Los Sixers llegaban a este verano con el pick número 3 del Draft y la opción de unir a sus torres Noel y Embiid, un base con potencial de All-Star como D’Angelo Russell. Todo parecía marchar sobre ruedas hasta que días antes del Draft comenzó a circular el rumor de que Embiid había sufrido una recaída de su lesión y su vuelta se retrasaba.
El segundo contratiempo llegó la misma noche del Draft cuando los Lakers arrebataron a Russell a los Sixers al escogerlo con el segundo pick. Tras esto, Hinkie se vió obligado a escoger a la estrella de Duke, Jahlil Okafor. La llegada de Okafor planteaba el problema de que los 3 jóvenes pívots no podrían convivir juntos en Philly ante la previsible falta de minutos para todos ellos.
Unos días después del Draft los Sixers supieron que desgraciadamente no iban a tener que repartir los minutos en la pintura entre sus tres estrellas, y es que Joel Embiid sería baja confirmada para toda la temporada 2015-16. Este contratiempo deja a Noel y Okafor como integrantes titulares del juego interior de los Sixers, y juntos tendrán la responsabilidad de guiar a los Sixers en el futuro.
El problema que se plantea ahora es otro: ¿Tendrá Joel Embiid sitió en los Sixers a su vuelta?. Después de perderse dos temporadas consecutivas en blanco, Embiid regresaría a los Sixers como tercer pívot en la rotación, sin haber demostrado nada aún en la NBA y por detrás de un Noel que llevará dos años en la liga y un Okafor que como parece, la romperá desde el primer día.
Sea como fuere, los tres jugadores no tienen cabida en el equipo al mismo tiempo y todas las señales invitan a pensar que de tener que decantarse por uno, Hinkie escogería a Embiid como jugador a traspasar. Lo que es aún más incierto es qué obtendrían los Sixers a cambio de un jugador que pese a su tremendo potencial, cada día se parece más a Greg Oden.
Lo más inteligente que podrían hacer los Sixers sería intentar competir con los tres a la vuelta del africano y una vez éste se revalorice, traspasarlo por un pack de jugadores y rondas que no obtendrían si lo traspasaran a día de hoy.