Rudy Gobert es el jugador clave de los Utah Jazz

El juego del francés resultará determinante

En verdad que no estamos descubriendo nada nuevo cuando decimos que Rudy Gobert es la piedra angular de los Utah Jazz. El año pasado el equipo dirigido por Quin Snyder despegó tras deshacerse de Enes Kanter e insertar al pívot galo en el quinteto inicial. El ahora jugador de los Thunder destacó ofensivamente en Oklahoma City después del traspaso, pero los de Salt Lake City no sólo no le echaron de menos, sino que redescubrieron por completo su estilo de juego y terminaron la campaña siendo una de las mejores historias de la NBA. Una escuadra joven, sin nadie consagrado fuera de Hayward y, tal vez, Favors, que, con su tercer mejor hombre fuera por lesión, Alec Burks, con un adolescente australiano como base y entrenador nuevo, se deshacía de uno de sus más talentosos miembros y finalizaba la segunda parte del curso 19-10 y mirando a los playoffs. Y el responsable de todo ello, en gran parte, es Rudy Gobert, que se ha convertido a sus apenas 22 años en uno de los mejores defensores de toda la NBA y que todavía tiene muchísima progresión por delante.

Este verano, cuando DeAndre Jordan llegó al mercado de agentes libres los Dallas Mavericks estaban convencidos de que la simple adición del center tejano convertiría al equipo de Mark Cuban en candidato al anillo. Su defensa interior y su peligro en los bloqueos y continuación le han colocado entre esa élite de jugadores capaces tal vez de cambiar por completo el destino de una franquicia. Sus 2.2 tapones por partido, y el 48,5% de acierto que permite a los rivales en el aro no muestran sin embargo toda su influencia en la pista. Las defensas pueden redirigir a los atacantes al centro de la pintura sabedores de que Jordan estará allí para poner fin a la aventura, como ya hicieron estos últimos años los Indiana Pacers y Roy Hibbert. Rudy Gobert no es menos y tiene potencial para ser mucho mejor, y es por eso que los Jazz cuentan en él con su principal billete de lotería para salir de la mediocridad y alcanzar los playoffs tan pronto como esta temporada que empieza en otoño; A pesar de lesión de Dante Exum. The Stifle Tower secó a sus rivales en el aro, dejándolos en un pírrico 40.4% de acierto, cifra a la que sólo se acercan, Serge Ibaka (40.8% – aunque en 18 partidos menos) Andrew Bogut (41.4%), Roy Hibbert (42.6%) y Derrick Favors (43.8%), aunque también en un tiro menos de media por partido. Nylon Calculus le asigna 2.43 puntos salvados por noche, y solamente el ya mencionado Bogut supera los 2, mientras que el también nombrado Hibbert es tercero con 1.84. El porcentaje de tiros defendidos – mala traducción de contested – es de 57.2%, sólo por detrás de Bogut, elemento clave de la mejor defensa de la liga y campeón de la NBA, Hassan Whiteside y Cole Aldrich. Jordan apenas llega al 44.6%, que está por detrás incluso de Al Jefferson, quien siempre ha tenido la fama de defensor mediocre.

Las dos alineaciones más usadas con Kanter en Utah acumularon 114.8 (con Alec Burks) y 115.3 (con Joe Ingles) de ráting defensivo. Con el francés en su puesto esa cifra baja hasta 89.8, y con Trey Burke de titular también, lo que quiere decir mucho de la habilidad de Gobert, ya que el pequeño base de Michigan siempre ha sido catalogado como un pobre defensor. Como decía el periodista de Grantland Zach Lowe en su reciente artículo sobre la lesión de Exum:

«Era todo defensa – el ataque de los Jazz bajó tras el All-Star – y el equipo era un hervidero en ese lado de la pista con Gobert jugando. El quinteto más común del equipo tras el cierre de mercado con Burke en lugar de Exum superó a sus rivales por 19 puntos cada 48 minutos, y los Jazz sólo concedieron 99.7 puntos por cada 100 posesiones con Gobert y Burke en pista, el equivalente de la tercera mejor defensa de la liga, la de los Spurs».

Utah mira a los playoffs este año, y a pesar de que sin Exum van a tener que volver a dar más responsabilidades a Burke y también contar más de la cuenta con Cotton y Neto, la verdad es que el esquema de Quin Snyder se va a volver a basar en defensa, donde Gobert volverá a reinar. En ataque tendrán que seguir buscando los Jazz algo más de espacio, considerando que Favors no es un stretch forward bajo ninguna instancia. Pero Gobert, que ha trabajado este verano con el entrenador de tiro de Dirk Nowitzki para incorporar más herramientas a su juego, ya fue el año pasado el mejor jugador del plantel atacando el pick n’ roll, sumando 1.07 puntos por posesión y acabando la jugada en tiro libre casi un 25% de las veces (cerca del número de LeBron James). Para comparar, Enes Kanter apenas sumó 9 puntos más, en total, en 44 intentos más y su porcentaje de acierto a canasta fue del 41.4%, mientras que Gobert encestó el 59%. Sus números le ponen en el 71.5% en global de Kevin Durant, que fue el mejor jugador en el pick n’ roll, y le sitúan en compañía de nombres como Brook López, Timofey Mozgov o Brandan Wright. Evidentemente no se va a convertir en el pívot de los Nets de la noche a la mañana y probablemente nunca lo haga, pero estos datos simplemente resaltan que ya es un jugador a tener en cuenta en ataque a pesar de sus limitaciones, y que no estaría tan lejos de ayudar a los Jazz a tener un ataque más dinámico. En sus nominaciones a los premios de final de temporada, Zach Lowe le concedía el de Jugador Más Mejorado a Gobert diciendo además esto del mismo:

«Gobert jugó 5 veces más minutos (que su primer año), triplicó su índice de asistencias con algunos elegantes pases en el pick n’ roll, bajó sus pérdidas, y mejoró su tiro, tanto de campo como desde la línea de tiros libres«.

Todavía es limitado lo que puede aportar, como lo demuestra su 22.3% global en posteos -Kanter, por ejemplo, registró 61.8 en Salt Lake City- en apenas 32 intentos y con un 31.6% de acierto, pero si mantiene esa progresión en los bloqueos y continuaciones puede transformar el ataque de Utah y dar mucho más espacio para operar a Gordon Hayward, Trey Burke o Alec Burks. Además la adición del tercero y más minutos de Rodney Hood ayudarán a aliviar la pintura, que los rivales cargan en defensa cuando se enfrentan a los Jazz.

Si la progresión de Gobert sigue su curso los Jazz van a mantenerse en la pelea por el octavo puesto en el Oeste en 2016, pero el futuro más allá de la siguiente temporada puede ser brillante.

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Comentarios (2)
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  • Sloan

    Gran articulo!!!!!

  • alfredo

    Sigo a los jazz de años y la verdad gobert puede se muy bueno o no…. Como el 80% de la plantilla, va a ser una lotería, pero personalmente faltan 3 cosas muy importantes a este equipo, base,tirador y pivot sin eso, mejoraremos un poco este año, pero no creo que lleguemos a po ni de coña