Las 11 derrotas de los Ángeles Lakers en los 13 primeros encuentros de la temporada regular están causando el descontento de todos los aficionados angelinos. Con un equipo a la deriva, que defiende de pascuas a brevas y ataca sin un sistema de ningún tipo, ya son muchos los fans que claman sangre a la directiva.
La cabeza de Byron Scott es la más solicitada, la gradería le ve incapaz de liderar este proyecto y menos aún de llevarlo a buen puerto. Se ha llegado incluso a especular sobre si los jugadores no confían en él, se cree que parte de la plantilla le ha dado la espalda y no escuchan sus directrices.
Uno de los jugadores más señalados en esta polémica es Nick Young. Por todos es conocido que la relación entre el jugador y Byron no es la mejor posible. Desde que Scott está a las órdenes de los Lakers han sido muchas las diferencias que han tenido el uno con el otro.
A Byron no le gusta nada la personalidad del jugador, al que muchas veces ha hecho referencia como un crío: Mimado y falto de disciplina. La prensa también ha alimentado esta tensión entre ambos haciendo que se parodiaran el uno al otro la pasada temporada. Pese a que estos problemas parecían haberse esfumado, el nombre del jugador empezó a sonar en todos los rumores en que los Lakers se veían involucrados, al parecer deshacerse de Swaggy P sería uno de los objetivos de esta temporada.
Pero el verdadero incendio entre Scott y Young se ha producido en las últimas horas. El jugador llegó tarde al último entrenamiento del equipo y Byron decidió multarle por su retraso. Algo que no le ha sentado nada bien a Nick Young, el cual ha atacado el estilo de Scott después de la última derrota:
«Tenemos una plantilla de chicos jóvenes, chicos con energía y muchas ganas. Además de un plantel con buenos tiradores y buenos reboteadores. Nuestro estilo debería ser el «Run and Gun» y no esto a lo que estamos jugando.»
A Nick sólo le ha faltado decir que prefería tener a otro entrenador liderando el proyecto. Veremos cómo se resuelve este culebrón con ambos señalados por la afición por sus respectivos motivos.