Las lesiones desde el comienzo de temporada son el «pan de cada día» de unos Sixers que luchan partido a partido por conseguir la primera victoria, aunque los novicios jugadores que están en cancha no sepan cerrar los partidos que casi tienen bajo la manga. Wolves, Celtics, Rockets y Grizzlies, estos cuatro partidos estuvieron dominados en la primera mitad del último cuarto, pero por diferencia de veteranía, los Sixers (22.5 años de media en la plantilla) no inauguraron la W en ninguno de ellos.
Debido a las lesiones de Tony Wroten y Kendall Marshall, el entrenador Brett Brown tuvo que verse en la tesitura casi obligada de intensificar los minutos de T. J. McConnell en pista. Al principio de temporada, se probó con Isaiah Canaan como PG creador, pero esto rotundamente salió mal, y la defensa lo notó del todo.
Los fans pueden haberse olvidado de los lesionados (no los que suspiramos con la vuelta de Wroten), pero sin embargo hay uno en el dique seco que merecer ser nombrado: Carl Landry. Si eres de los Sixers, tienes siempre en cuenta el dinero y el espacio salarial del que dispone la franquicia de tus amores. Si es así, no te olvidarías de Landry, ya que ocupa el tercer sueldo más alto del equipo ($ 6.5 millones), detrás de dos jugadores fantasma, Wallace y McGee, que no están en el actual roster de Philadelphia.
Ya que nos hemos deshecho de 2 jugadores veteranos, que en principio no iban a aportar nada a esta joven franquicia, ¿por qué no deshacernos del otro viejo? Por un lado, Landry es la única presencia veterana que le queda al equipo (Noel y Thompson son los otros dos jugadores que más partidos llevan), y a largo plazo puede ser muy importante para enseñar a ciertos chicos que no deben conducir a más de 174 km/h por un puente, a beber alcohol después de un partido o a crearse un DNI falso.
En segundo lugar, hablemos su apartado técnico como jugador para no concentrarnos sólo en su papel como mentor, destacando que su tiro es bastante bueno, ya que logró anotar un 50% el año pasado, y promedió 7.2 puntos por partido, en sólo 17 minutos de encuentro. Para los curiosos, anotó 15.2 puntos por 36 minutos la pasada campaña. Todos estos datos no son esperanzadores para conseguir más victorias, pero si añadirá más profundidad a la zona en el ataque de los Sixers.
Actualmente Jahlil Okafor y Nerlens Noel se han sentido en la obligación de dar la cara en la zona si es que el equipo se quiere llevar algún partido, o por lo menos disputarlo hasta el último cuarto. Wood y Holmes, son los suplentes y ambos suman 83 puntos y 43 rebotes esta temporada. Tener a Landry de vuelta puede ser un aire fresco para el banquillo, y le servirá a Brett Brown de apoyo para dar charlas a los chicos durante parte de los entrenamientos.
Landry ha tenido muchos problemas físicos en su última etapa en Acramento, pero con GSW y durante toda su carrera ha sido un buen jugador de rol. El papel de mentor lo va a ejercer, mi duda es si recuperará una buena forma para contribuir en pista.
Me parece un jugador muy serio que ha mantenido siempre su porcentaje anotador en +50% a lo largo de toda su carrera, y es algo a destacar. Su aportación en los Sixers cuando vuelva de su lesión será la de acompañar en pista a Okafor o Noel, y ver si ambos por separado rinden a mejor nivel (sobre todo Noel que ha caido en sus estadísticas). Brett Brown lo usará como comodín, dándole algunas jugadas en ataque que pueda utilizar su fisico en el poste e ir gastando a pivots en faltas. Creo que tendrá participación de unos 15-20 minutos por partido, de forma progresiva. Yo tengo mis dudas en cuanto a su rendimiento también, pero es el único veterano (con todas sus letras) en estos Sixers, y desde luego lo notaremos para bien a partir de enero. Espero su llegada con ansias.