Dentro de unos pocos días se cumplirán dos meses desde que los Chicago Bulls debutaron en este curso 2015-2016, algo que se ha traducido en 22 encuentros con un balance total de 14-8, suficiente para posicionarse segundos en la que, este año sí, es la conferencia dura, el Este.
Este tiempo ha sido suficiente para ver a Derrick Rose con una máscara a lo Batman, a un Pau Gasol no tan lúcido como el curso pasado pero, sin duda, con una consistencia que le otorga el título de inamovible en el interior de los Bulls. También hemos podido asistir a la gran evolución ofensiva de McDermott, y a un nuevo career-high de Jimmy Butler con 36 puntos, que sigue haciendo cada vez más suyo el trono de La Ciudad del Viento.
Aunque quizá, lo que más haya destacado hasta el momento, y que sobre todo haya dado más que hablar, sea la constante rotación de interiores con motivo de encontrar a la pieza perfecta que encajase con Pau Gasol. Joakim Noah asumió a regañadientes el tener que salir desde el banquillo tras haber comentado con anterioridad que no tenía ninguna intención de dejar de ser titular junto a Pau, pero la llegada de Fred Hoiberg y el gran año de rookie de Mirotic provocaron que el de Montenegro se hiciese con el tan ansiado lugar en el quinteto titular.
22 encuentros después aquí estamos, ambos comenzando los encuentros desde el banquillo y con Taj Gibson habiendo tomado el puesto de titular. A continuación expondré las razones por las que concuerdo con esta decisión de Fred Hoiberg, el cual está realizando un gran trabajo en su año primer año como entrenador NBA.
Joakim Noah
Joakim Noah no está en su mejor momento desde hace ya bastante tiempo, y a pesar de que últimamente está aportando minutos de calidad desde el banquillo, sigue sin ser aquel jugador que ganó en su momento el DPOY (Defensive Player Of The Year), o que quedó cuarto en la lista de votos a MVP.
Todos sabemos que Noah, en su mejor forma, es un jugador capaz de defender el aro ante cualquier amenaza, rebotear como un demonio y organizar juego para su equipo como ningún otro interior puede. La duda es, ¿existe todavía ese Joakim Noah? , y no me refiero a que exista en la misma forma que el Derrick Rose que fue MVP en su momento (a flashes, de forma muy, muy intermitente), sino a que Joakim Noah pueda volver a ser él mismo de forma consistente. Sinceramente, opino que estaríamos esperando a un mismo suceso que el que todo el mundo parece estar esperando con Rose.
Las limitaciones físicas de Jo son patentes, a pesar de que puede seguir siendo un hombre dominante bajo los aros, desplega su físico de forma muy intermitente, y no logra acabar de ser consistente en la faceta de creación de juego. Defensivamente es el mejor de los 3 jugadores que estamos tratando, su larga carrera y las propias estadísticas lo avalan: Permite únicamente un 38% de los tiros de campo de su rival, restando de media un 7% de efectividad al jugador que defiende. Ofensivamente por otra parte, está siendo la peor temporada en la carrera de Joakim Noah, y con diferencia. Anota únicamente 3.8 puntos por partido, y aunque podríamos pensar que esto es debido a la reducción de minutos que ha sufrido, lo cierto es que también está siendo la temporada con peor efectividad en el tiro, dejando un porcentaje del 37 de acierto.
A pesar de los malos porcentajes ofensivos, y de la falta de consistencia, Noah ha tenido grandes momentos esta temporada, y en ciertas situaciones es sin duda una mejor elección que Mirotic o Gibson, sin embargo ahí debería limitarse el rol de Jo, esas situaciones en que él es estrictamente necesario para cambiar la dinámica del encuentro, por eso, y al igual que con Mirotic (caso que expondré ahora mismo), no pienso que deba recuperar el puesto de interior titular, por lo menos por ahora, hasta que demuestre que su valor pueda ser muy superior y de forma regular al de sus dos compañeros.
Nikola Mirotic
La temporada de rookie de Mirotic fue sin duda mucho mejor de lo que cualquiera hubiésemos podido esperar. Ofensivamente fue un soplo de aire fresco increíble para los Bulls, promediando 10.2 puntos por partido, con algo más de un 40% de acierto en tiros de campo y disputando una media de 20 minutos por encuentro.
El gran año de rookie de Mirotic no pasó desapercibido, logrando ser prácticamente el único jugador que le disputó mínimamente (recalco mínimamente) el ROY a todo un futuro MVP como es Andrew Wiggins. Por eso, y por las diferencias a la hora de entrenar entre Hoiberg y Thibodeau, el ahora entrenador de los Bulls decidió darle a Mirotic la oportunidad de comenzar el año como titular, con la esperanza de que su habilidad para abrir la cancha fuera suficiente para lograr un salto de calidad en la ofensiva del equipo.
Al escuchar dicha decisión, no llegó a convencerme demasiado, había presenciado a Mirotic y a sus arrebatos anotadores, pero también había presenciado a un Mirotic muy inconsistente, con bastante margen de mejora en la defensa (especialmente cuando Thibodeau forzaba la idea de situarle como 3).
Así pues, el inicio de temporada como titular de Mirotic fue realmente bueno, dejando actuaciones que poco daban que dudar de su posición como titular, hasta que la inconsistencia del primer año se acabó trasladando al año presente.
Mirotic se encuentra actualmente promediando 11.5 puntos por encuentro (1.3 más que la temproada pasada) en 23.6 minutos por encuentro, y a pesar de que su eficiencia desde la larga distancia ha mejorado con respecto al año pasado (35% esta temporada por el 31 de la anterior), su acierto global ha decrecido mínimamente, situándose por debajo del 40% en acierto. Mirotic está sufriendo un poco más esta temporada a pesar de la última gran actuación contra Sixers, en la que anotó 5 de 8 triples intentados, finalizando con 17 puntos en 19 minutos, y es que incluso su PER está siendo inferior al de su año de rookie (15.3 este año, 17.9 el pasado).
Con todo esto quiero añadir que, tal y como he dicho con Noah, no creo que deba volver al quinteto titular, sino permanecer en la banca y salir a la cancha cuando el encuentro lo requiera, especialmente en esos minutos en que la ofensiva se estanque y se necesiten crear más espacios.
Taj Gibson
Taj Gibson, el equilibrio. Un hombre que, al igual que los mencionados anteriormente, lleva toda su carrera en Chicago, quizá no con tanto foco sobre él como Mirotic y Noah, y por eso, quizá no tan acreditado como debería. Puede que Gibson no tenga el rango de tiro de Mirotic, ni la presencia bajo el aro o la creación de juego de Noah, pero es sin duda un híbrido entre ambos jugadores con mayor consistencia que cualquiera de estos dos, y sin ser tan dependiente de la necesidad de un foco que le ilumine.
Gibson es, probablemente, uno de los jugadores interiores más completos y sólidos de la liga. Buena presencia defensiva con suficiente movilidad para defender a jugadores más ágiles, buenos movimientos en el poste, un tiro de media distancia que puede anotar con cierta consistencia, y una energia electrizante al más puro Noah que le permite ser todo un dolor de cabeza en el rebote ofensivo.
Taj se encuentra este año promediando 6.8 puntos y 5.8 rebotes, unos números no demasiado espectaculares, aunque es cierto que debido a toda la rotación de interiores sus minutos se vieron (y se ven) reducidos, promediando este año 21 minutos por encuentro por los 27 de la temporada pasada. Sin embargo, su efectividad está siendo mucho mayor que la de Noah o Mirotic, anotando un 48% de los tiros de campo, y eso es precisamente lo que hace a Taj un buen seguro para comenzar los encuentros, su regularidad.
Cierto es que está sufriendo en demasía desde la línea de tiros libres esta temporada (48% de acierto), pero posee un juego lo suficientemente sólido como para poder ser el titular en cada uno de los partidos. Defensivamente está demostrado que es todo un seguro: Esta temporada su defensa alrededor del aro está siendo igual o mejor en ciertas situaciones que la de Jo, haciendo que los promedios de acierto de sus rivales disminuyan en un 6.8% a una distancia de 6 pies o menos, y de 5.6% a una distancia de 10 pies o menos.
Mirotic y Noah son los complementos perfectos según lo que requiera el encuentro en ciertos momentos. Taj es un gran jugador, pero nunca ha sido una estrella de la liga, ni lo será, pero ha sabido trabajar en su juego y evolucionarlo, convirtiéndose en uno de los interiores más completos de la liga en un equipo en que no le han regalado nada, y se ha ganado el privilegio de estar en el quinteto inicial por derecho propio, mediante energía, regularidad y trabajo duro, algo que nadie va a poder negarle jamás.