Cuando Tom Gore invitó a Brandon Jennings a cenar el verano pasado a uno de los restaurantes más famosos del país, las cosas estaban yendo muy rápido para el base.
Las cosas pasaron de que los Pistons tuviesen un récord de 12-4, con el quizás mejor nivel de baloncesto en la carrera de Jennings, a una lesión en el tendón de Aquiles en la cancha de Milwaukee; y los Pistons consiguiendo un reemplazo para él en menos de un mes.
La situación en la que se encuentra hoy: en el último año de su contrato, regresando con un cuarto de la temporada ya concluida, y con nada que perder.
La cena fue en Nobu, uno de los restaurantes favoritos de Jennings. Fue allí donde Gores le dijo que se calmara.
“Le dije, ‘dos cosas son importantes para ti, y eso es todo. Ponte saludable, y aumenta tu valor’,” Gores declaró en noviembre. “ ‘Tú haz eso, ponte saludables, todo va a salir bien. No te preocupes acerca de todo lo que está pasando.’ Pienso que cuando tienes una relación honesta, puedes construir buenas cosas sobre eso. Eso es lo que le habría dicho a mi hijo.”
Esa conversación es una de las cosas en las que Jennings se apoya para mantenerse calmado, con su regreso acercándose.
“Por un lado, sé lo que traigo a la mesa,” dijo Jennings. “Antes de que me lesionara, estaba jugando el mejor baloncesto de mi carrera, y definitivamente quiero volver a eso. No estaba inseguro acerca de eso. Al final del día, sé que puedo jugar bien al baloncesto, y las cosas que hice antes de lesionarme, con suerte abrirán muchos ojos alrededor de la liga para todos.”
Jennings está rebosante en confianza, y siente que puede volver a la forma de ese equipo que comenzó mal, con un récord de 5-23, y que luego de tradear a Josh Smith, permitió su surgimiento.
Ganaron siete seguidos, incluyendo a los Mavericks y a los Spurs, este último con el tiro de la victoria sobre la bocina saliendo de las manos de Jennings. En esos 16 juegos, promedió 19,8 puntos y casi siete asistencias, con un 40% desde la línea de 3 puntos, los mejores en su carrera.
Jennings no comprendía porqué la sorpresa ante su buena actuación.
“No sé porqué todo el mundo estaba asombrado,” dijo Jennings. “Puedo jugar al baloncesto. Tuve grandes tramos en Milwaukee. Llegamos a los playoffs dos veces, no es como que era un mal jugador. Solamente crecí y dejé de pensar en cosas que no importan alrededor de la liga, y solamente me preocupé en jugar al baloncesto.”
El camino a seguir
Con la lesión de Jennings, los Pistons decidieron tradear por el base suplente del Thunder, Reggie Jackson. Se le asumió el título de “el base del futuro” luego de un sólido cierre de temporada, y dándole un contrato de 5 años y $80 millones de dólares en el verano.
Jennings está en el último año de su contrato de 3 años y $25 millones.
“Él [Jennings] verdaderamente entiende el baloncesto, y sabe la realidad en la que se encuentra en cuanto al contrato y a su lesión, en cuanto a que vamos a tener que hacer algo,” dijo el coach y presidente de operaciones de baloncesto Stan Van Gundy. “Él sabe que vamos a ver la situación y manejarla, y lo que mejor sabe es que nada importa ahora hasta que él se ponga de vuelta a jugar a un alto nivel. En eso es en lo que está concentrado. En eso es en lo que todos estamos concentrados ahora mismo.”
Se espera que Jennings vuelva al final del mes. Cuando sea que vuelva, el base ya declaró que no tiene problemas en venir desde el banco.
“Tenemos un gran quinteto titular,” dijo Jennings. “Tienen una gran química ahora, y no voy a ir allí y arruinar eso. Iré desde el banco, y me encargaré de la segunda unidad como un verdadero profesional debería hacerlo.”
Jennings se presiona mucho, y planea ser parte de un equipo de playoffs.
“Si no vuelvo de la manera en la que estuve el año pasado, voy a estar muy enojado conmigo mismo. Me estoy poniendo mucha presión a mi mismo ahora, y no estoy pensando ni en renovar ni en no renovar aquí. Solamente estoy pensando en volver a la cancha y jugar.”