El jugador nacido en Pasadena está viviendo una temporada llena de altibajos contractuales, ya que después de su invitación el campo de entrenamiento de los Grizzlies y tras ser cortado a finales de octubre, firmó un contrato por un año y 1.08 millones de dólares con los Washington Wizards. Pero no dudaría mucho en la capital de los EE.UU, ya que al mes fue cortado.
Seis días después de haber sido cortado por el equipo de Randy Wittman (29 de diciembre), volvería a los Grizzlies para firmar otro contrato por un año y un montante total de 850.000 dólares. Sin embargo, a la semana y poco sería cortado por segunda vez en lo que llevábamos de temporada. Finalmente, y las necesidades de la franquicia de Tennessee han obligado a estos a firmarle otra vez pero esta vez por un contrato de diez días.
Por otro lado, su rendimiento ha dejado mucho que desear en los 10 partidos que el pívot ha disputado con la franquicia de Robert Pera: 2.8 puntos y 2.3 rebotes en 10 minutos de promedio.