Los Jazz llevan a su terreno a los Bucks

Milwaukee Bucks 81 - 84 Utah Jazz

 

FOTO: WIKIMEDIA (CC)

Hace dos días, los Utah Jazz consiguieron vencer a los Denver Nuggets siguiendo un plan claro y evidente. Snyder planteó el partido desde la defensa más intensa sin preocuparle ir por debajo en el marcador mientras no fuese por mucha diferencia. Sabe que cuando se dan las circunstancias adecuadas y el partido se desarrolla de esta forma el desgaste del equipo contrario es grande. Poco a poco se van imponiendo y tarde o temprano se adelantan en el marcador. Ayer consiguieron ante Milwaukee Bucks aplicar su plan de nuevo y vencer en casa en un partido casi calcado.

Y es que estos Jazz si te llevan a su terreno acumulan todas las papeletas para llevarse la victoria. Alargan las posesiones, su poderoso juego interior te desgasta en defensa y en ataque, el banquillo no baja la intensidad de su defensa estén o no acertados en ataque, no te dejan anotar muchos puntos aunque ellos tampoco lo hagan y, en definitiva, plantean el partido para que caigas en su trampa y llevarse la victoria.

Hay dos Jazz muy diferenciados esta temporada: los Jazz sin casi lesionados y los Jazz abrasados por las lesiones. Es evidente que cuando han acumulado muchas bajas el rendimiento del equipo ha disminuido pero es que, principalmente, sufren cuando no pueden realizar su juego. Aún así se mantuvieron en la lucha por entrar en playoffs, parecía evidente que cuando estuviesen de nuevo con la mayoría de sus efectivos en pista y a un nivel aceptable las cosas iban a mejorar. Si a esto sumamos que acumulan varios partidos seguidos jugando en casa el resultado es esclarecedor: ocupan la octava plaza en el oeste y ya rondan el 50% de victorias.

El partido de anoche ante los Bucks tenía, a priori, todo el aspecto de poder desarrollarse de manera similar al de Denver, como así fue. En el primer acto fueron los Bucks quienes se impusieron en el marcador por solamente un punto en un escuálido marcador (19-18) dejando bien a las claras que la defensa, la anotación escasa y los errores, forzados o no, iban a continuar siendo la tónica del partido si nadie lo remediaba. Gobert por parte local, con 6 puntos, se imponía en ambas pinturas. Mientras que por parte de los Bucks eran todos los que acumulaban más fallos que aciertos pero se imponían en el marcador de la mano de Bayless, con también 6 puntos.

En el segundo cuarto parecía que Jason Kidd, que no es tonto, intentaba que los suyos escaparan de la trampa mormona y cambiasen el guión del encuentro. Los Jazz llevan muchos partidos mostrando el lado ciego de su estrategia: la defensa sobre los bases rivales. Con la ausencia de Dante Exum por lesión para todo el curso nadie ha sido capaz de interpretar su papel defensivo con ciertas garantías. Los hombres de Kidd parecieron entenderlo y tiraron de los puntos de un Bayless entonado que se iba a los 15 puntos al comienzo del cuarto. Pero después, durante unos minutos, se les hizo de noche. Cuando volvieron a ver la luz mantuvieron el ritmo anotador pero ya de manera más coral. Hayward no aparecía y el juego interior Jazz rotaba, por lo que el guante lanzado por los Bucks lo recogió Rodney Hood, que comenzó a acumular canasta tras canasta hasta poner a su equipo muy cerca en el marcador con sus 16 puntos.

El tercer cuarto se mantuvo con marcadores muy parejos, pero siempre con los Bucks por delante. Entre ese prodigio físico que es Antetokounmpo, y Monroe, que mantenía una lucha en solitario contra Favors y Gobert, conseguían tirar de su equipo hasta el final del cuarto. Para entonces el desgaste del equipo visitante comenzaba a notarse. El juego interior Jazz seguía a su ritmo, Hood seguía sumando puntos y Hayward despertaba. Plumlee hacía la fantochada de la noche y se iba a vestuarios por arrearle un cate a Ingles que no venía a cuento y poco después el plan Snyder tomaba forma a falta de poco más de un minuto para el final del cuarto se ponían por delante.

En el definitivo cuarto los Bucks lo intentaron de verdad. Pasaban minutos sin anotar, pero no perdían la cara al partido. Sumaban como podían, sobre todo gracias a Monroe, pero la defensa de los Jazz seguía siendo férrea. La pareja interior Jazz se mantuvo en su papel y fue Hood quien dio la puntilla a los visitantes yéndose hasta los 23 puntos. Hayward se había sumado a la fiesta llegando hasta los 18 puntos a falta de minuto y medio, ayudando a su equipo a alcanzar una diferencia que parecía insalvable (75-82) Fue a partir de ahí cuando los Bucks mostraron su orgullo y en un digno arreón final de mano de un inspirado Middleton a punto estuvieron de amargar la noche a los aficionados de SLCpermitiendo anotar solamente 2 puntos a los Jazz, y acercándose peligrosamente hasta el 81-84 final.

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