El sueño de cada amante del baloncesto es el mismo: cruzar el charco y poder asistir en directo a un partido NBA. Mi sueño empezó a finales de septiembre, cuando, por pura curiosidad, en un buscador de vuelos de Internet, me dio por poner “Barcelona” y “Denver” como extremos de un viaje imaginario que aún no existía ni en mi cabeza. Puse fechas, pensando que los resultados fueran conexiones absurdas de varios vuelos con precios prohibitivos, pero nada de todo esto. Cuando vi importes inferiores a los 600 € y con solo una escala algo cambió en mi cabeza: en aquel momento decidí que había que realizar este sueño, y todo fue tomando forma.
Quien ha tenido la ocasión de leer mis artículos y ha hecho 1+1 con mi nacionalidad lo tiene claro. Sí, soy fan de los Denver Nuggets por Danilo Gallinari, no es un misterio, y sería hipócrita por mi parte afirmar lo contrario, inventándome algún antepasado en Colorado o alguna pasión secreta por las ciudades en altura o las rastas de Kenneth Faried. De hecho empecé a colaborar con SomosBasket y con la redacción de Diggin’ in Denver el pasado verano en ocasión del Eurobasket, cuando el bueno de Danilo cogió de la mano a la desmantelada selección de baloncesto de mi país y la sacó del agujero negro en la cual se había metido tras la plata olímpica en Atenas 2004 y le devolvió un sitio en el baloncesto que cuenta.
Este es el primer año que sigo una temporada NBA así de profundo, viviendo cada detalle y enriqueciendo mi vocabulario baloncestístico con nuevos términos como Media Day, Training Camp, pre-season, opening-night, back-to-back… Todas fases del mismo sueño: el del Baloncesto con la “B” mayúscula, el de la NBA.
Decían los expertos que esta temporada para los Nuggets iba a ser de transición: un equipo con un roster muy joven y con muchos cambios en plena fase de reconstrucción: nuevo entrenador, nuevo base titular rookie, nuevas ilusiones, y un Danilo siempre más líder. Empecé a seguir los partidos y a quedarme despierta por las noches habitualmente y no solo y exclusivamente los fines de semana, casi como si fuera una droga: porque así es el baloncesto, cuando empiezas, no puedes dejarlo.
Todo empezó por “Gallo”, pero aprendí a querer a todos sus “polluelos”, empezando por Emmanuel Mudiay, que con sus 19 añitos va de camino a convertirse en un crack. Que sí, empezó la temporada perdiendo muchos balones, esto ya lo sabemos, pero ha progresado muchísimo y sobre todo está demostrando tener sangre fría en los momentos “clutch”. Y me gusta constatar que fue el mejor en el partido de exhibición “Rising Star” del AllStar Game (aunque os hayan engañado a todos diciendo que los MVP fueron Wiggins y Porzingis).
Me encanta Gary Harris, con su bigotito que parece salido de una serie televisiva de los años ’70; en su temporada de sophomore ha demostrado ser una pieza clave en el ajedrezado de Michael Malone, jugando muchísimos minutos y siendo importante tanto en ataque como en defensa.
Soy muy fan de Nikola Jokić, el joven pívot serbio que nadie entiende como pudo haber caído a la segunda ronda del draft. Salió prácticamente de la nada, convirtiéndose en titular fijo, demostrando sus enormes cualidades como atacante y defensor y con una visión de juego poco habitual en un interior de 2.09 m.
De Will Barton me gustan la fantasía y la espectacularidad, aunque le estrangularía como Homer a Bart Simpson cada vez que la fastidia en las jugadas clave; de Faried admiro la potencia (¡y las rastas!). La sonrisa de Mike Miller me pone de buen humor y Joffrey Lauvergne me cae bien porque tiene el nombre de un personaje de mi serie favorita, el apellido de la región de Francia donde estuve viviendo hace algunos años y porque pasó por mi Valencia Basket (pero esta es otra historia).
Darrell Arthur y Jameer Nelson siempre están listos cuando se les llama en causa y el gigantón bosnio Jusuf Nurkić no está teniendo exactamente una temporada fácil por culpa de las lesiones y falta de forma, pero es muy joven y el potencial que tiene ya lo enseñó el año pasado. Y ya me caen bien también los nuevos fichajes: D.J. Augustin tiene las manos calientes cuando más falta hace y JaKarr Sampson me hace reír con esos dientes delante separados.
Adoro a Michael Malone. Como dije en el último podcast, es que ¡me pasaría la vida escuchando hablar a Michael Malone! Entrevistas pre-partidos, declaraciones post-partidos o post-entrenamientos… este hombre es un orador de profesión, además habla de forma muy clara y correcta (chicos: si queréis mejorar vuestro nivel de inglés, las ruedas de prensa del coach de los Nuggets son una buena opción) y lo que más me gusta es que valora a sus jugadores primero como hombres, como personas, y esto es muy importante en un equipo, que no es solo un conjunto de talento, sino mucho más.
En fin, que todo empezó por Danilo pero, como bien podéis ver, ya me he convertido en una fan total de los Nuggets, y cuando leo comentarios negativos gratuitos sobre mi equipo soltados normalmente por gente que no ha visto ni un partido entero del conjunto de Colorado, me siento tocada en el alma.
En fin, que mañana me voy a Denver. Finalmente no veré jugar a mi Danilo en directo… Este sueño tendrá que esperar algunos meses más para cumplirse (cuatro en concreto: del 4 al 9 de julio acudiré al torneo pre-olímpico de Turín). Mi querido Gallo tuvo la mala pata (nunca mejor dicho) de procurarse un grave esguince de tobillo el viernes pasado. Estaba viendo el partido en directo, peleando como de costumbre con el buffering de un streaming de dudosa calidad, y cuando se quedó tendido en el suelo mis pensamientos se fueron inflando de lenguaje grosero en todos los idiomas que conozco (que no son pocos). La rabia es mucha, no lo niego, pero bueno, ¿qué le vamos a hacer? Espero de todas formas poder encontrarle por el Pepsi Center…
El Pepsi Center: en dos días estaré allí, y no será un partido cualquiera, será el último partido de Kobe Bryant en el coliseo de la Mile High City, será mi primer partido de la NBA en directo. Aquí os lo contaré, ¡hasta pronto!
Que emocionante es leerte Laura ya sabiendo que vas camino al aeropuerto, la verdad te lo he dicho otras veces es un privilegio tenerte en nuestra redacción de Diggin’ In Denver y ver como cada día aprendes más de la NBA, incluso escribiendo artículos para otros equipos. Detrás de esto hay un esfuerzo inimaginable reflejo de lo que cada uno en esta página hacemos para transmitir nuestra pasión a quienes nos leen (convalidar trabajo, escribir de madrugada, seguimiento de jugadores, etc).
Cuando llegaste no podía entender como estabas tan enamorada como una quinceañera de Galinari, pasados los meses aún no lo entiendo, pero me agrada aún cuando desvíes cualquier conversación a que todos terminemos hablando de Gallo y lo lindo que es. Ayer mi hermano me dijo que se había dado cuenta que una misma chica era la que escribía todos los artículos de Gallinari jajaja.
Compartimos tu visión por cada uno de los jugadores, en el fondo ahora te veo enamorada del equipo y eso habla de que eres una apasionada por el basketball. Fue gracioso cuando estabas moviendo a medio Italia a votar por Gallinari para el All-Star Game y ahora sentimos la misma molestia por verlo lesionado justo para los días que tenías planeado tu viaje, al parecer has ganado parte de esa batalla por hacernos querer a Danilo.
Gracias por tu atrevimiento compañera, nos enseñas a todos que los sueños hay que perseguirlos. Confiamos en que vas a hacer un gran trabajo a la par de disfrutar tus días en Denver junto a nuestro amigo el negraco, coach Malone y el resto del equipo. Varias veces le he preguntado a Humberto – redactor – ¿Como alguien puede hacerse fans de los Nuggets?, él nunca me ha dado respondido jajaja pero creo que con este articulo encuentro la respuesta.
Buen viaje, todos en la redacción sentimos que un pedazo de nosotros viaja a Denver contigo. Procura que no te arresten por invadir la casa de Gallo y te pido que no lo secuestres porque lo necesitamos allá para ganar los partidos.
Un abrazo Laura, nuestra MVP de la temporada.
Laura, da gusto leerte. Aunque no lo parezca aquí tienes un fan desde la sombra. Se agradece muchísimo leer artícuos de jugadores no hispanos (latinos o españoles) escritos desde la pasión. Espero que los italianos este año vuelvan a dar la sorpresa y que lo celebres.
Y sobretodo, ahora que tienes la oportunidad que muchos querríamos, disfruta por todos y escribe a la vuelta.
Un placer, MVP de Diggin!
Me ha encantado leer este post,da gusto ver que la gente persigue sus sueños con ilusión,y si son de baloncesto más aún,es incluso inspirador.Decidme cuántos de vosotros no os habéis imaginado viajando a ver a vuestro equipo, yo lo acabo de hacer,incluso pensando aquellos sitios que visitaría para aprovechar el viaje,eso lo tengo fácil,el hall of fame de Springfield,después del td garden,claro.
Soñar es gratis dicen…
Buen viaje Laura,disfruta y llena tu disco duro de cosas para luego contarnos.