Los Chicago Bulls sumaron esta pasada madrugada una nueva derrota, un nuevo rival anotando más de 100 puntos y de nuevo, la sensación de ser incapaces de trabajar como un equipo en el costado defensivo. Más abrumadora es la incapacidad de estos Bulls si tenemos en cuenta el siguiente dato:
Desde el 9 de enero, los de Hoiberg acumulan el octavo peor récord de la liga, con un balance muy negativo de 8 victorias y 18 derrotas.
Esta situación es tan desconcertante para los aficionados como para los propios jugadores, ya que Derrick Rose comentó tras la nueva derrota que «Esto es territorio desconocido para muchos de nosotros en este vestuario, incluido yo mismo». La realidad es que los Chicago Bulls han caído hasta la décima posición de la Conferencia Este con un balance de 30 victorias y 30 derrotas, muy lejos del que se postulaba una vez más como el único equipo capaz de disputarle el título de «Rey del Este» a los Cleveland Cavaliers.
Pau Gasol también declaró tras finalizar el encuentro, comentando ciertas cosas que parecen bastante recurrentes en los discursos de las últimas semanas de los de Illinois:
«No estamos atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor, nos falta mucha comunicación. Una vez que salimos a hacer la ayuda, el siguiente jugador no está en su lugar».
Cada vez cuesta más digerir cuando un jugador de los Bulls declara que «nos falta comunicación», la base de todos sus problemas en defensa. Pero, más cuesta digerir el hecho de que semana tras semana salgan a señalar sus propios errores, los mismos errores de cada noche, y al día siguiente vuelvan a repetirlos. Las cosas no pintan bien en Chicago.