Orlando Magic sigue dando pasos hacia atrás y su destino parece nuevamente quedarse fuera de la pelea importante en la Liga. El sábado ante los Blazers, en el último juego de la gira por la costa del Pacífico, permitieron a los Blazers lanzar para un 56% y encestar 17 triples. Damian Lillard y CJ McCollum se lucieron y fueron los artífices del gran triunfo de los locales, y sacaron a la luz una vez más los interminables problemas del perímetro del Magic.
En total fueron 121 puntos los de Portland para culminar con un balance de 1-3 en estos cuatro partidos como visitante. El entrenador Scott Skiles criticó el rendimiento de sus jugadores, acusando falta de esfuerzo e intensidad y admitiendo casi a modo de resignación que seguir en carrera por los Playoffs, a este ritmo, será demasiado difícil. En estos juegos de gira por el Oeste, Stephen Curry, D´Angelo Russel, Lillard y McCollum hicieron ver lo peor de toda la estructura de juego del equipo, y ni Payton, Oladipo, CJ Watson, Nappier o Jennigs, ninguna de las combinaciones puestas en pista supieron controlar los ataques, provocando malas rotaciones en el costado defensivo y tirando por la borda cualquier estrategia programada.
Enero, febrero y este mes de marzo están siendo fatídicos para los de Florida, y la piedra angular defensiva siente la presión en el backcourt y cada partido muestran nuevas debilidades. El entrenador Skiles, consciente del problema, sigue buscando soluciones, aunque tenga claro que el objetivo trazado a principios de año es cada vez más difícil.