Alan Anderson no está atravesando su mejor temporada en la NBA ni mucho menos, y el gran culpable de ello son sus lesiones. El viernes, en el partido que enfrentó a los Washington Wizards ante los Phoenix Suns, se perdió su séptimo partido consecutivo debido a una lesión en la ingle.
El jugador no sabe cuando regresará de su lesión, pero está convencido de que lo hará antes de que se acabe la temporada regular para los Wizards, a los que les quedan solo 6 partidos a vida o muerte para intentar lograr la difícil tarea de meterse en los Playoffs en la Conferencia Este, en la que actualmente se encuentran décimos a tres partidos del octavo puesto, que ocupan los Indiana Pacers.
«Voy a volver a salir ahí fuera. No sé exactamente en que partido lo haré, pero quiero volver a jugar antes de que la temporada se acabe.«
Son lógicas las ganas que tiene Anderson de volver a jugar esta temporada e intentar ayudar al equipo, ya que durante toda la temporada solo ha podido contribuir desde la pista en 9 partidos, después de que tuviera que operarse de nuevo el tobillo justo antes de empezar la temporada, lo que le obligó a perderse los primeros 55 partidos de los Wizards en la presente temporada regular. Además, su juego también ha notado la inactividad cuando ha podido jugar, promediando su peor registro de minutos por partido de toda su carrera, 14.4, y casi la peor marca anotadora, con solo 6 puntos por partido.
«Pensaba que iba a ser una pieza fundamental en este equipo, pero las lesiones han hecho que la situación cambiase por completo. Siento que puedo ser un jugador que marque diferencias, al menos eso es lo que intento cada vez que salgo a jugar.»
Cualquier ayuda es buena para que los Wizards peleen por lograr el objetivo de entrar en Playoffs, un objetivo que parecía evidente antes de empezar la temporada, pero la cuestión es si Anderson estaría al 100% para ayudar a los compañeros en la pista, o si por el contrario, intenta jugar y su estado de forma no le permite rendir como debería y al final acaba siendo un factor negativo para el juego del equipo.