Una grada muy fría asistía expectante al partido más importante del año para los blancos naufragaban desde el triple, 1 de 10 desde más allá del arco a 7 para el descanso y sin ser capaces de anotar en el segundo cuarto, 13-20 a 06:49 para el descanso. Parecía entonces que los blancos, tras tiempo de Pablo Laso, encontraban la vía de ataque a la impenetrable defensa otomana, mientras que en defensa se apostaba por la zona, el Chacho se rascaba la barba y de la mano de un insaciable Nocioni lideraba un parcial de 6-2 que apretaba el marcador, 21-24, Obradovic no quería consentir la magia del tinerfeño y frenaba el partido. Con un golpe en la rodilla Nocioni acudía al banquillo mientras el tinerfeño ponía a los suyos por delante, 25-24 a 3 para el descanso. Reaccionó Fenerbahçe en el tramo final y con un parcial de 0-6 se llegó al descanso, 27-30.
- Ekpe Udoh el mejor del partido, 8 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias, 1 tapón y 12 de valoración en 17 minutos.
- Gustavo Ayón el mejor del Real Madrid, 6 puntos, 7 rebotes y 11 de valoración en 16 minutos.
- Lamentables los dos equipos desde el triple, 1 de 13 el Real Madrid y 2 de 12 el Fernabahçe.
Con un triple y parcial de 5-0 abría el Madrid el marcador para ponerse por delante, 32-30, la grada, ahora sí, rugía como en las grandes citas. No se amedrentaban los turcos, que supieron aguantar el empujón blanco a la salida de vestuarios y dieron la vuelta al marcador con parcial de 2-17 liderado por Bogdanocic, con 8 puntos, 34-47 a 04:06 para el final del tercer cuarto. Se le iba al Madrid la Euroleague ante el poderío turco, el peor momento de los blancos en el partido contrastaba con un acierto bestial de los otomanos en ataque. Se llegaba al final del tercer cuarto con dominio visitante, 40-54.
Los blancos buscaban la machada sin ningún acierto ni rigor defensivo, las precipitaciones se sucedían en un equipo que cada minuto que pasaba esta más lejos de la Final Four de Berlín.
Un triple de Bogdanovic parecía matar el partido, 47-64 con 7 minutos por jugadores. Pero el corazón del Madrid es blanco y no iba a vender su piel, un 9-0 de parcial liderado por Llull permitía soñar a una grada que ya había comenzado a enfilar el camino al metro, 58-66 a 05:10 para el final.
EL MOMENTO DEFINITIVO.
Llegó el momento de los valientes y Datome fue el primero en aparecer. Los blancos volvían a sucumbir en el triple y Bogdanovic y después Udoh devolvía la diferencia al +14, 58-72. La heroica se desinflaba y los segundos corrían más rápido que nunca. Bogdanovic puso la guinda y Fenerbahçe estará en Berlín, 63-75.
Real Madrid (13+14+13+23) 63 – Llull (8) Carroll (6) Rudy (5) Felipe (6) Ayón (14) – Chacho (15) Nocioni (6) Maciulis (3) Doncic, Lima,Rivers y Taylor.
Fenerbahçe (18+12+24+21) 75 – Dixon (14) Bogdanovic (17) Datome (13) Antic (4) Udoh (15) – Hickman (0) Sloukas (1) y Kalinic (11).
Chapó por el Fenerbache y su determinación.
Mal sabor de boca no solo por el resultado sino por la imagen mostrada.
El Madrid ha sido muy poco competitivo en el momento más importante de la temporada.
Me molesta que se intenten poner excusas en el árbitraje o en el calendario sobrecargado.
Una plantilla de 15 jugadores y un presupuesto brutal parecen recursos suficientes para haber llegado mejor preparados.
Sí,había un gran equipo enfrente,pero para eso está el top16,para evitar este tipo de cruces en este momento, no se hicieron los deberes cuando tocaba y ahora se recogen los frutos.
Hay crédito después de lo conseguido el año pasado,pero a partir de ahora habrá que hacer las cosas mejor.
Amén. Una síntesis mejor habría sido imposible de realizar. Muchos fallos y reveses a lo largo de la temporada. La salida de Slaughter, un jugador sin un peso bestial en el equipo, ha sido imposible de suplir, ahí empieza el problema del equipo, ni Taylor, ni Lima, ni muchísimo menos Ndour han sido capaces, entre los tres, de dar lo que daba Marcus.
A partir de ahí, todo lo que dices. Sí que es verdad que 5 partidos en 9 días es mucho, pero Fenerbahçe ha ARROYADO al Madrid desde el primer momento, y cuando los blancos reaccionaban,… ahí estaba Obradovic para poner orden.