Quintetos iniciales:
Detrot Pistons: Reggie Jackson, Stanley Jonhson, Tobias Harris, Marcus Morris y Andre Drummond.
Cleveland Cavaliers: Kyrie Irving, JR Smith, LeBron James, Kevin Love y Tristan Thompson.
Segundo partido de la serie entre Cleveland y Detroit, segundo en casa para los de Ohio, y segunda victoria de Cleveland, esta vez más trabajada y relajada que la anterior. Detroit comenzó el encuentro con autoridad, ante unos Cavs, siempre relajados en los inicios de partido, lo que propició una temprana ventaja de 15-8 para los de la Motown, con un Drummond muy inteligente en el juego, sacándole dos faltas tempranas al único defensor de Cleveland que le puede llegar a frenar en la pintura, Tristan Thompson. Salió Mozgov y el All Star supo aprovecharlo en los primeros minutos en los que Detroit tuvo el dominio absoluto del partido en el primer cuarto ante unos Cavaliers en los que solo Irivng y Smith, con dos triples en el primer cuarto, aportaron en ataque. Durante el segundo cuarto, apareció LeBron James, con 14 puntos, y un espectacular mate en el que firmó el póster a Reggie Bullock, para ayudar a sus Cavs a progresar y recortar la desventaja que les separaba de los Pistons y poder irse al descanso al frente del marcador: 53-55 para los de Ohio al termino de la primera parte.
https://vine.co/v/iFj31KxmEEW
El tercer cuarto fue de dominio local absoluto, no obstante, durante el primer minuto, Detroit salió con un parcial de 7-0 a su favor tras la vuelta del descanso, Un buen Caldwell-Pope fue artífice de ello. El pique entre LeBron y Stanley Johnson era muy evidente después de las declaraciones del rookie y Stan Van Gundy sobre el alero de Akron. Pero entonces, el festival del triple comenzó para los locales, que ya estuvieron finos en la primera parte desde la línea de tres puntos, y Smith (con siete triples), LeBron, Love, Irving, Jefferson, Frye y Dellavedova, hicieron que sus Cavs reventaran por completo el partido e igualaron la mejor marca de triples anotados por un equipo en Playoffs, con 20 triples. El partido era inalcanzable para Detroit, imposible seguir el ritmo de Cleveland tras semejante acierto en el tiro exterior, por lo que Cleveland se adjudicó la segunda victoria de la serie, poniendo el 2-0 en el marcador, a falta de, al menos, dos partidos en Detroit.