Tras los comentarios de Steve Clifford, parece que todos están de acuerdo con que hacer una serie de ajustes en la rotación cuando llegan los Playoffs parece una buena decisión. Sin embargo, Stan Van Gundy es único en su especie, y no iba a hacer comentarios que pasaran desapercibidos en lo que a su caso de Playoffs respecta, en concreto sobre LeBron James.
Siendo más concretos, nos referimos a la rueda de prensa tras el Game 2, cuando el reportero de Cleveland.com Joe Vardon le preguntó a Van Gundy acerca de lo que opinaba sobre que LeBron James comenzara en pista en el segundo y el último cuarto, un ajuste de Tyronn Lue tras el Game 1. Su respuesta, como siempre, no tiene precio:
«LeBron James siempre es un buen ajuste, sí. En serio, es una acción muy inteligente en lo que respecta a entrenar baloncesto, poner a LeBron James en la pista. Lo es. Es realmente muy inteligente poner a LeBron en la pista. Le doy mucho mérito por ese ajuste, si eso es lo que quieres decir.»
Sin embargo, esto no tenía nada que ver con lo mucho que LeBron había jugado. Precisamente, en el Game 2 jugó menos, 1:07 para ser exacto (Si el resultado hubiera sido ajustado, habría jugado los 3:09 que restaban del último cuarto cuando Lue le mandó al banquillo). Esto tenía que ver con cuanto jugó LeBron James.
En el Game 1, en los cinco primeros minutos que se perdió del segundo y del último cuarto, los Pistons aventajaron a los Cavs por 13 puntos. Sin embargo, el Game 2, con LeBron James en la pista, Cleveland superó por 11 puntos a Detroit en los seis minutos de ambos cuartos que tardaron en volver al parqué todos los titulares.
Este es un problema real para los Pistons, ya que desde el trade que hicieron con Brandon Jennings y Ersan Ilyasova por Tobias Harris, el banquillo del equipo se ha quedado muy necesitado de una gran referencia, a pesar del gran aumento de calidad que supuso Harris para el quinteto titular. Esto supone una gran presión para Steve Blake, ya que con 36 años se le encarga dirigir a toda una segunda unidad, lo que, ciertamente, supone un gran esfuerzo, además de que es una gran referencia defensiva.
Sin embargo, como Van Gundy dijo, LeBron es LeBron, y no ha dejado pasar este detalle por alto, y no hay jugador más adecuado que él para aprovechar esta debilidad, que, ciertamente, ha podido suponer la diferencia entre el sufrimiento local del primer partido, y el relajado final del segundo. En conclusión, no se podría decir otra cosa que lo típico de «Bien jugado, Tyronn, bien jugado«.