Esta fundación, creada tras el fallecimiento del ex entrenador de los Wolves, denominada Flip Saunders Legacy, está dedicada a ayudar a las personas o grupos de personas a seguir con una vida positiva, la forma que tenía Flip Saunders, siendo ésta su legado.
Este nivel de implicación de los jugadores en temas de solidaridad, el NBA CARES, es uno de los aspectos por los que esta competición es considerada por muchos una de las mejores. Los jugadores no dejan de ser personas, y como tales demuestran, sin que nadie les obligue, que tienen ese punto humano más allá del espectáculo y del dinero que rodea este deporte. Como ejemplos sirven aquella vez en la que John Wall rompió a llorar por el fallecimiento de una niña enferma de cáncer, o muestras de solidaridad mostrada por el 8 de los Wolves, siendo elegido ganador del NBA Cares de Abril, debido a que su aportación ha sido la más destacada en este apartado en el mes anterior.
Con este premio, Zach LaVine ha sido nominado a ser el jugador «más caritativo de la temporada» (oficialmente, el NBA Cares Community Assist Seasonlong Award), cuyo ganador tendrá un premio de 25.000 dólares para donarlo a la causa que él decida. Sin ninguna duda, una muestra más de que esta Liga está mucho más involucrada en la sociedad de lo que a primeras pueda parecer.