El jugador de los Golden State Warriors, Draymond Green, tuvo el placer de acudir a la ceremonia del Hall of Fame en la cual Allen Iverson, Yao Ming y Shaquille O´Neal pasaban a formar parte de este selecto grupo de jugadores. Green fue para apoyar a su entrenador de la universidad, Tom Izzo, pero realmente el objetivo del ala-pívot en la ceremonia era muy diferente. Draymond ha mostrado varias veces su fanatismo por Allen Iverson, y el jugador quería aprovechar esa oportunidad para poder pasar un rato con uno de sus ídolos.
Finalmente, Green pudo sacarse una foto con «The Answer», y el de los Warriors la compartió con sus seguidores de Instagram. Lo realmente interesante es que Draymond Green acompañó la instantánea con un emotivo texto.
«Tener esta foto con Allen Iverson significa mucho para mí. Me emocioné cuando le pregunté si me podía hacer una foto y el respondió ‘sí’. Mi ilusión en ese instante fue increíble, además después de eso continuamos hablando un rato. Una persona real reconoce a otra persona real… muchas personas dicen que tengo que cambiar pero AI me recordó una cosa, tengo que ser siempre yo mismo».
Sorprende ver cómo una súper estrella de la NBA se emociona por pasar un rato con uno de sus ídolos. Esta situaciones nos recuerdan algo que no solemos tener en cuenta, los jugadores de la NBA por muy famosos y buenos que sean, siguen siendo personas que se emocionan, ríen, lloran etc. Tras colgar la foto en Instagram, Green escribió un par de tweets en relación a lo ocurrido esa misma tarde con su ídolo.
Me resulta bastante gracioso ver cómo una estrella de la NBA se pone en modo «fangirl» cual quinceañera, hay cosas en que las personas no cambian pase lo que pase jajajaja
Es súper curioso pero es que al final Green por muy Draymond Green que sea sigue siendo una persona, que la gran mayoría de veces nos olvidamos de eso.