En la pasada noche, los Golden State Warriors recibieron en el Oracle Arena a Earl Watson y unos Phoenix Suns que, a pesar de encontrarse en plena etapa de reconstrucción, tienen muchas y prometedoras jóvenes promesas, hecho que ha admitido incluso Steve Kerr. Sin embargo, la mala suerte ha hecho que los de Arizona siempre se vengan abajo en los compases finales del encuentro, y acaben por perderlos por diferencias pequeñas.
El comienzo del partido no puede ser definir con otra palabra que no sea igualado, aunque ciertamente ambos conjuntos no encontraban todavía la mecánica correcta para encestar el balón, hasta cerca de haber transcurrido cerca de 5 minutos de cuarto, momento en el que los Phoenix Suns empezaron a sobresalir, endosándole un parcial de 2-13 en cuestión de dos minutos. A pesar de todo, los Warriors levantaron cabeza y se marcharon 28-32 al segundo cuarto. Ya en el segundo parcial, el partido dejó de mostrarse tan extremo en cuanto a rachas anotadoras, y empezó a ser más un intercambio de canastas ordenado, juego que acabó por favorecer a los Warriors, que remontaron el marcador y se fueron ganando al descanso 62-59.
A la vuelta del intermedio, los Golden State Warriors empezaron a hacer una demostración de fuerza, exhibiendo un gran juego, y una muy buena conexión entre todas sus estrellas, destacando también el gran inicio que tuvo Klay Thompson, tras una primera mitad algo insulsa. Todo indicaba que el partido se quedaría en el Oracle, pero los Suns estuvieron todo el cuarto acercándose silenciosamente en el marcador, que se fue al último parcial 99-92. En el cuarto final, los Phoenix Suns pusieron en un aprieto a los Warriors, ya que con pocos minutos de juego, acabaron adelantándose. Afortunadamente para los aficionados de la bahía, Steve Kerr tuvo mucha sangre fría, y pudo hacer que sus chicos encarrilaran el partido en los minutos finales, que por desgracia volvían a atizar a unos Suns que merecieron mucho más. Sin embargo, tras verse superados en el marcador, se vieron superados y acabaron por entregar el partido a falta de un minuto por jugarse, finalizando el encuentro 133-120.
Entre los jugadores más destacados, debemos nombrar a Stephen Curry, con 30 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias. Por parte de los Suns, Eric Bledsoe completó un gran partido, con 20 puntos y 5 asistencias. El próximo partido de los Warriors se jugará el miércoles en Toronto, mientras que los Suns vuelven a la acción el mismo día en Denver.